“Nuestra historia peronista de setenta años nos nubla la mente. Lo que yo vi el lunes es la más impresionante manifestación de la izquierda radicalizada en la historia argentina”

Patria tumbera e izquierda radicalizada

Sergio Berensztein
SEGUIR
PARA LA NACION

VIERNES 22 DE DICIEMBRE DE 2017 • 01:01

202

"Nuestra historia peronista de setenta años nos nubla la mente. Lo que yo vi el lunes es la más impresionante manifestación de la izquierda radicalizada en la historia argentina", tuiteó ayer Pablo Gerchunoff. Ciertamente hubo otros episodios memorables en la historia contemporánea argentina con fuerte presencia de estos sectores, como la masacre de Ezeiza el 20 de junio de 1973 y el Cordobazo del 29 de mayo de 1969. Como ocurrió esta semana, las diferencias entre los grupos de izquierda radicalizada y del peronismo eran difíciles de precisar. Pero a diferencia de aquellos, donde imperaba la táctica del "entrismo" para estar cerca de la clase obrera, el notable protagonismo que tuvieron frente al Congreso los grupos de la izquierda radicalizada implica un desplazamiento de los de origen peronista a un inusual segundo plano.

Esta irrupción con semejante escala de organizaciones diversas ideológicamente (trotskistas, anarquistas, guevaristas, algunas derivaciones del maoísmo versión Sendero Luminoso) pero que tienen en común la reivindicación de la violencia (directa o solapadamente) como una táctica válida en la lucha por el poder constituye a la vez una grave alarma para la sociedad argentina, un enorme desafío para su enclenque aparato estatal y una cabal manifestación del fracaso de un sistema político que no sólo es incapaz de resolver los problemas más elementales, sino que reabre heridas que parecían suturadas. Hasta hace poco, la violencia política parecía erradicada de nuestras prácticas políticas: el último episodio había sido el ataque al Regimiento de la Tablada de 1989. Fuimos testigo durante los años k de una irresponsable reivindicación de la lucha armada. Ahora avanzamos un escalón hacia la desaparición de la política democrática: es eso la violencia.

¿Cuán sofisticadas son estas organizaciones? ¿Hasta qué punto representan una amenaza a la estabilidad democrática? Es fundamental que la justicia y las fuerzas de seguridad inicien una investigación profunda, objetiva y creíble sobre estas organizaciones, su financiamiento, nivel de entrenamiento y acceso a armamento, así como sus eventuales contactos con grupos guerrilleros del exterior. Lo que se vio en las calles aledañas al Congreso fue la expresión de una Argentina tumbera, lumpenizada, con algunas pinceladas de cultura barrabrava. Pero no puede descartarse que algunos segmentos minoritarios hayan recibido algún tipo de adiestramiento fuera del país. ¿Existen acaso vínculos orgánicos con las redes delnarcotráfico? Tanto Sendero Luminoso como las FARC terminaron imbricadas en ellas. Evo Morales llegó a la presidencia de Bolivia gracias a su rol como líder de los productores cocaleros. Y Venezuela hace mucho se ha convertido en un narco-estado. Se trata entonces de una hipótesis que debe ser analizada. Sobre todo, dado el serio compromiso de Cambiemos en la lucha contra el narcotráfico, tanto a nivel nacional como en la Provincia de Buenos Aires. En este sentido, no debe tampoco descartarse la presencia de agentes vinculados a las cloacas del Estado: los oscuros e indómitos servicios de "inteligencia" que, respecto de la legalidad, atienden en ambos lados del mostrador.

Al margen de estos cruciales interrogantes, es evidente que estos grupos de izquierda radicalizada han crecido de forma sumamente considerable tanto en la sociedad política como en la sociedad civil como resultado de la retracción de otras formaciones vinculadas a partidos y organizaciones tradicionales. El peronismo perdió peso en el mundo sindical, tanto en gremios industriales como de servicios. El radicalismo quedó reducido a su mínima expresión en la política universitaria, donde el PRO aún no tiene una presencia relevante. Los grupos de izquierda radicalizada prácticamente hegemonizan los centros de estudiantes de los colegios secundarios más politizados, donde a comienzos de la transición a la democracia reinaba Franja Morada. Las organizaciones feministas y los grupos LGBTQ están también totalmente alejados de las organizaciones políticas formales. ¿No es raro que en un país donde existió un amplio consenso respecto del matrimonio igualitario, no haya un sólo dirigente político de relevancia que sea abiertamente gay?

Los "movimientos sociales" donde la izquierda radicalizada convive y compite con otras organizaciones peronistas son consecuencia del impresionante aumento de la pobreza y la economía informal. Es decir, del fracaso argentino, que tiene en el inmenso, inseguro e indomable Gran Buenos Aires su expresión más perversa y a la vez más genuina. Frente a un Estado que ha desaparecido o tiene una presencia espasmódica, llenan ese vacío de forma imperfecta grupos religiosos (en particular, evangelistas), mafias de todo calibre, aventureros políticos (los famosos punteros, que a menudo son también parte de organizaciones delictivas) y también estos grupos políticos que se han especializado en el arte de extorsionar funcionarios para arrancarles recursos fiscales. Más de dos décadas de gimnasia piquetera (todo comenzó en 1996 en localidades donde YPF había sido el eje de la vida económica y social, como Cutral-Có y Plaza Huincul) han consagrado una nueva cultura política y un tejido organizacional singular, donde el desarrollo económico y el empleo formal constituyen, lejos de una solución, una amenaza a la continuidad y vigencia de estas formaciones. El negocio de la pobreza y la marginalidad se resiste, como otras tantas industrias dependientes del Estado, a desaparecer.

Cuando luego de la Revolución Rusa la amenaza socialista se extendió por todo Occidente, hubo reacciones múltiples para evitar su avance. En particular, la Iglesia Católica alentó la formación de organizaciones obreras que disputaran palmo a palmo con otras de origen marxista la lucha por la concientización de la clase trabajadora. Argentina no fue la excepción. Incluso mucho antes, en 1892, antes de que Juan B. Justo fundara el Partido Socialista, el padre Federico Grote había creado los Círculos de Obreros Católicos. Más tarde, la Acción Católica expandió ese esfuerzo, que se consolidó más tarde con el surgimiento del peronismo. Se trata de algunos antecedentes históricos relevantes para entender la enorme preocupación con la que la jerarquía de la Iglesia, incluyendo el papa Francisco, tiene con el fenómeno de la pobreza extrema. También, el apoyo que reciben líderes como Juan Grabois o la reciente ordenación como Obispo del cura villero Gustavo Carrara, el párroco de la iglesia María Madre del Pueblo, de la villa 1-11-14.

Anuncios

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
Esta entrada fue publicada en Actualidad. Guarda el enlace permanente.