Carta abierta de Edi Zunino a Hernán Brienza: “Hablemos de corrupción”

OPINIÓN, POLÍTICA / 8 de junio de 2016

El jefe de redacción de NOTICIAS contesta a su amigo y colega K, quien propone en una columna que la corrupción “democratiza de forma espeluznante a la política”.

Por Edi Zunino*

Carta abierta de Edi Zunino a Hernán Brienza

Querido Hernán:

Jamás voy a olvidar aquellas tardes en TXT, la revista dirigida por Adolfo Castelo, en que vos desde tu escritorio y yo desde el mío silbábamos tangos a dúo y hablábamos de Manzi o de Discepolín o del país y, obvio, del peronismo. Hace rato que no nos vemos (la grieta cavó profundos despropósitos), pero doy por hecho que seguís teniendo la misma madera de gordo bonachón y sensible (un mini Troilo, un peruca onda ’45), por más que las pasiones y los microclimas y los intereses personales y los mambos íntimos y el paso de los años nos hayan puesto más vehementes, más pendencieros, más sabihondos y ojalá no suicidas… Es decir, menos honestos intelectualmente. Porque a la otra honestidad, la del bolsillo… a ésa sí le rendíamos culto más allá de las circunstanciales diferencias.
Leí con atención, bilis, espanto y entusiasmo tu columna del sábado 21 en “Tiempo Argentino”. Me quedé con las ganas de discutirla en un pasillo, en la tele o donde sea. No se dio. Voy por acá.

Decís vos, en el arranque: “Desde que tengo uso de razón, cada gobierno que termina es sometido al impiadoso festival de la condena que ponen en marcha los medios. Como en un juego histérico, aquellos que sostuvieron durante años de forma genuflexa a los gobiernos de turno, hacia el fin de cada gestión se vuelven fieras implacables y los periodistas demuestran su ‘coraje inconmensurable’.”

Digo yo, de movida… ¡Qué mala memoria, Hernán! La primera tapa de NOTICIAS sobre el “testaferro” Lázaro Báez fue en febrero de 2007, con los K bien fuertes (tal como se cuestionó la corrupción menemista mientras Menem estaba en auge y se le pidió a De la Rúa que “Basta de siesta” cuando aún gozaba de popularidad). Vos mismo, por aquella época, llamaste “Madame Guillotine” a Cristina en las páginas de esta revista, por sus modales autoritarios. Pero igual te hiciste kirchnerista sabiendo eso y que el choreo vía Lázaro y demás estaba en marcha. A quienes hacíamos “esa clase de periodismo” se nos despreciaba por amarillos, se nos retaceaba publicidad y se nos acusaba de cualquier verdura. Es cierto: Clarín tardó en investigar esos asuntos, porque hasta 2008 fueron socios. Y puede haber periodistas que se hayan vuelto “justicieros” recién cuando les convenía. Pero los tejemanejes de la “década ganada” les dejaron un hueco fácil. Y sería bueno que nos contaras cuándo y por qué te volviste blandito con quienes mandaban, incluso a riesgo de rifar sentido crítico. Y amigos.

Decís vos, por el medio de la nota: “La corrupción está íntimamente ligada al financiamiento de la política. Quien no tiene recursos, no puede hacer política. Una campaña cuesta decenas de millones de dólares… Ir a un programa de gran audiencia para que un periodista haga preguntas condescendientes cuesta entre 150 mil y 250 mil pesos. ¿Quién dispone de ese dineral?”

Digo yo (empezando por compartir que “la corrupción está íntimamente ligada al financiamiento de la política” y que nos debemos un debate sin hipocresías sobre la malversación de fondos públicos, el manejo de plata negra y los lazos con narcos y otros delincuentes)… El peligro de amarrarnos a esta verdad general aunque irrebatible justo ahora, significaría justificar a los pobres Kirchner (y otros antes que ellos, junto con ellos o depués de ellos), que se enriquecieron en el ejercicio del poder y usaron el Estado como si fuera la más coqueta de sus propiedades. En cuanto al costo de las entrevistas: ¡qué bueno hubiera sido que en septiembre del 2013, cuando reporteaste largo a CFK para La TV Pública, le hubieras hablado de esas cosas en vez de preguntar bobadas estratégicas con la “bravura” de un Tití Fernández. El chupamedismo es otro cáncer de la democracia.

Decís vos: Corrupción es también evadir impuestos, fugar dólares, tener cuentas en paraísos fiscales, sean funcionarios públicos o privados. ¿Qué políticas de defensa del Estado puede tener quien antes lo defraudó?

Digo yo… Excelente pregunta. Sin embargo, pareciera clara tu opción entre los corruptos propios y los ajenos. Porque si todos son, ¡vivan los míos! Suena a una especie de “roba pero hace… y encima reparte un poco”. Eso, amigo, es menemismo nac&pop. Cinismo, bah…

En cuanto al aforismo culminante de tu columna: “La corrupción -aunque se crea lo contrario- democratiza de forma espeluznante a la política”… ¡Genial provocación para que arda “Intratables”! De todos modos, tiendo a percibir un grito resignado ante el desánimo de una derrota y la decepción ante la mugre revelada.

Te regalaría un sobrecito de azúcar con esa frase impresa. Y nos tomamos un café. Me encanta que hayas redescubierto la corrupción, sea como sea.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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