La Argentina berreta del mundo KK…el vicepresidente que truchaba facturas de viáticos…que banda de chorizos !

Las lecciones que deja Boudou

Cuando desde lo más alto del poder alguien falsifica facturas de hotel en provecho propio, el problema no es sólo de él, sino de todo el sistema político

MARTES 24 DE MAYO DE 2016

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De haberle hecho caso a Voltaire el ex vicepresidente Amado Boudou no ocuparía hoy el triste podio de ser el político más repudiado de la Argentina y el que con mayor desenfado menoscabó la investidura, dentro y fuera del país. Está procesado en más de 20 causas penales, que van desde el intento de apoderarse de la empresa que imprime billetes de curso legal hasta la malversación de caudales, además de violación de la Ley de Ética Pública, falsear los datos de su propio documento nacional de identidad y fijar como domicilio particular un médano en la playa en San Bernardo. La advertencia de Voltaire es sabia: "Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero". Una advertencia que le habría ahorrado demasiados episodios bochornosos al país y, no menos importante, muchos millones de pesos a los contribuyentes.

El último escándalo que se le conoce, revelado hace unos días en las páginas de LA NACION, reitera una conducta que está emparentada con lo que se conoce como trastorno obsesivo-compulsivo, pero en el caso de Boudou estuvo orientada al engaño, a maniobras fraudulentas y a la obtención de dinero de manera ilegal.

En París, siendo entonces ministro de Economía y partícipe de un encuentro de ministros y presidentes de bancos centrales del G-20, falseó facturas para justificar viáticos por 9395 euros. Dos meses antes, huésped en el mismo hotel de cinco estrellas, el Bel Ami, representando esta vez a la Argentina en el Club de París, hizo llegar al Palacio de Hacienda otra factura falsa por la suma de 19.937 euros. Con la asistencia de su secretario privado, Héctor Eduardo Romano, volvió a utilizar en París la táctica de las facturas apócrifas; saldó en efectivo los honorarios de dos traductores profesionales, pero el monto final que pagaron los contribuyentes argentinos fue mucho mayor.

La trayectoria de Boudou es un asombroso caso de supervivencia como lo prueba el hecho de que nadie, dentro o fuera del kirchnerismo y de todo el arco político acepte considerarlo como uno de los suyos. Su elección como candidato a la vicepresidencia, más que una sorpresa y una decisión tomada en soledad por Cristina Kirchner, terminó siendo un salto al vacío. Lo fue desde la noche en la residencia de Olivos en que ella, mientras creía ver ingresar el espíritu de Néstor Kirchner por una puerta entreabierta, lo eligió como su compañero de fórmula. Al hacerlo, sorprendió al propio kirchnerismo, sobre todo a Juan Manuel Abal Medina, hasta ese momento el candidato in pectore del movimiento nacional y popular.

En medio del festejo agridulce, la entonces presidenta de la Nación tuvo un momento de sincericidio. Admitió cuál fue el verdadero argumento por el que eligió a uno y no a otro. Citó la estatización -en realidad, una confiscación- de los fondos jubilatorios como uno de los principales logros de su gestión y, para evitar malos entendidos, mencionó dos veces que la propuesta se la había acercado Boudou cuando todavía estaba a cargo de la Anses. Elogió las cualidades personales de su ministro de Economía, su valor, y agregó: "Ese es el hombre que me va a acompañar." La mención del enorme traspaso de fondos públicos fue también un gesto hacia Néstor Kirchner. Nadie estaba más convencido que el ex primer mandatario de que no se puede hacer política sin dinero, sin importar de donde éste proceda.

Lo mismo cree Boudou que, por su temeridad, ambición de poder y falta de escrúpulos, bien puede ser asimilado a los personajes mediáticos de la llamada ruta del dinero K. La diferencia es que, pese a la difícil situación judicial que atraviesa y al unánime rechazo de la sociedad, insistió hasta el último día en retener su cargo como escudo protector. Y lo consiguió. Fue un vergonzoso replanteo de roles en un sistema presidencialista en el que el viceprsidente integra parte del Ejecutivo y preside el Senado de la Nación, pero su principal ocupación consistió en defenderse en los tribunales.

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No hay que olvidar que, en una de las causas, Boudou está acusado de haber adquirido, junto con otras personas, la empresa calcográfica Ciccone a través de distintas maniobras que van desde su intervención en la AFIP para el levantamiento de la quiebra de la compañía hasta la concreción de negocios con el Estado nacional. El fin último no era otro que contratar con el Estado la impresión de billetes y documentación oficial. Para el juez Ariel Lijo, Boudou hizo todas las maniobras "aprovechando su condición de funcionario público, primero como ministro y después como vicepresidente".

Por conveniencia y necesidad, Cristina Kirchner terminó siendo su único apoyo. También, una suerte de rehén cuando, ya como vicepresidente de la Nación, Boudou fue acusado en la Justicia por haber adquirido, junto con otras personas, la empresa Ciccone a través de distintas maniobras. ¿O acaso alguien puede seriamente pensar que la máxima autoridad del país podía ignorar semejante operación y lo que ésta escondía?

Cuando desde lo más alto del poder alguien llega al colmo de falsificar recibos de hoteles para apoderarse de unos miles de euros el problema no es sólo de él. Es una mancha que alcanza al sistema político y a la sociedad. En una democracia no solamente hay que temerle a la maldad de los malos, sino al silencio de los honestos.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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