El secretario general de la Presidencia usa la Constitución, algunas frases trilladas del latín y ciertos adje tivos personales a su antojo, en una tarea que es insuficiente frente a las pruebas penales que se acumulan contra el je fe del Ejército, el Vicepresidente de la Nación y el exsocio de Cristina en ciertos negocios hoteleros.

EDICIÓN IMPRESA COLUMNISTAS 05.01.15 | 00:00

El teorema de Aníbal F

Roman Lejtman

Periodista

La semana pasada, el flamante secretario de la Presidencia, Aníbal Fernández, y el periodista Román Lejtman, habitual columnista de El Cronista, mantuvieron un fuerte intercambio de opiniones. Tras las posteriores críticas de Fernández en las redes sociales, Lejtman publica hoy la siguiente columna.

Aníbal Fernández decidió incinerar los restos de su carrera política defendiendo a César Milani, Amado Boudou y Lázaro Baez, controvertidos integrantes de la administración de Cristina Fernández de Kirchner. El secretario general de la Presidencia usa la Constitución, algunas frases trilladas del latín y ciertos adjetivos personales a su antojo, en una tarea que es insuficiente frente a las pruebas penales que se acumulan contra el jefe del Ejército, el Vicepresidente de la Nación y el exsocio de Cristina en ciertos negocios hoteleros.

La improbable faena de Fernández inició durante un interesante reportaje que concedió al diario Página/12, donde quedó registrado su deseo de establecer un artilugio político que permitiera exculpar en la justicia federal a Milani, Boudou y Báez. El teorema de Aníbal F se apoya en la malversación del concepto de voluntad popular, en las facultades del Poder Ejecutivo y en la compra del mignon, seguramente un clásico en las panaderías de Quilmes.

Durante años, la Casa Rosada terminó con la carrera de oficiales del Ejército que tenían un apellido vinculado a la dictadura militar y la represión ilegal. Sus abuelos, padres o tíos habían violado los derechos humanos, pero ellos exhibían una foja de servicios limpia y podían ascender sin ninguna traba profesional. Esos oficiales pagaron por cargar el apellido, y la Casa Rosada exhibía un premio político que era excesivo e ilegal.

Milani no perteneció a ninguna familia vinculada a la nomenclatura del Proceso (Videla, Viola, Galtieri, por citar exgenerales genocidas), pero está acusado de violar los derechos humanos en la justicia federal de Tucumán y La Rioja. El Jefe del Ejército, miembro de un gobierno que hace marketing con los juicios a los represores, está acusado de la desaparición del soldado Alberto Ledo, que sucedió cuando este conscripto respondía a sus órdenes en el Operativo Independencia.

Qui potest plus, potest minus, ‘quien puede lo más, puede lo menos’, sostiene un milenario axioma del derecho. Y este principio, se puede aplicar sin problemas al caso del general Milani. Si CFK ordenó que se cortaran los ascensos de los oficiales por sus apellidos vinculados a la represión ilegal, por qué no puede pasar a retiro al jefe del Ejército que tiene dos causas abiertas y un pedido del fiscal para escuchar su defensa en una declaración indagatoria. Aníbal F entiende esta lógica jurídica-política, pero prefiere el concepto ciego de la Obediencia Debida.

El secretario general de la Presidencia también apoya a Boudou y cita artículos de la Constitución para fortalecer una defensa legal que es circular y falaz. Aníbal F dice que el Vicepresidente no integra la Cámara de Senadores y por lo tanto no puede ser suspendido, y el gobierno no aporta los votos para tratar su juicio político. Asimismo, el Secretario asegura que no se puede pedir la renuncia o la licencia del Vicepresidente, porque se trata de un cargo que fue elegido por la voluntad popular. Ergo: si no hay votos para el juicio político, no puede ser suspendido como senador y la voluntad popular no admite su licencia o declinación como compañero de fórmula de Cristina, Boudou debería permanecer como Vicepresidente hasta el 10 de diciembre de 2015.

La memoria y el conocimiento legal de Aníbal F es selectivo y arbitrario. Juan Domingo Perón, harto de Héctor J. Cámpora, le hizo una emboscada en Gaspar Campos y lo echó. Cámpora era un presidente constitucional, elegido por una mayoría gigantesca y no tenía una sola causa abierta en la justicia federal. Perón giraba a la derecha y ordenó a José López Rega que ejecutara la celada política. Cámpora abandonó la Casa Rosada junto al vicepresidente Vicente Solano Lima, que tampoco tenía denuncias en los tribunales y manejaba un auto oficial con los papeles en regla.

El secretario general de la Presidencia no puede ignorar la oscura historia de su partido político. Y tampoco puede desconocer el Principio de Clausura de Hans Kelsen, que explicó en la Teoría Pura del Derecho. Este libro de filosofía clásica sostiene que todo lo que no está prohibido, está permitido. Entonces: si no hay ningún artículo de la Constitución Nacional que prohíba al Presidente echar a un Vicepresidente, no entiendo por qué CFK no nos ahorra el bochorno de tener a Boudou tocando la campanita en el Senado o representando a la Argentina en la asunción de Dilma Roussef.

Sé que Aníbal F leyó la obra más conocida de Kelsen y que conoce cómo su General eyectó del poder a Cámpora y Solano Lima para poner a Raúl Lastiri, yerno de López Rega y tan capaz como Boudou para presidir las sesiones de la Cámara Alta. Pero el secretario general ha optado por negar a los clásicos y perder la memoria militante para preservar un espacio de poder que se achica con el correr de los minutos.

Por último, Aníbal F defendió a Báez cuando contestó las preguntas de Página/12. Una posición personal que obvió cuando decidió enviar su cartita a El Cronista. En el reportaje, el secretario compara los delitos de lavado de dinero y cohecho supuestamente cometidos por el exsocio de Cristina con la compra excesiva del pan mignon. En este punto, Aníbal F se acercó más a Fidel Pintos que a Sebastián Soler o su conocido Torres Neuquén, un apunte liviano que jamás usé en la facultad de Abogacía de la Universidad de Buenos Aires.

Lo peor de todo es la hipocresía. Aníbal F sabe de derecho y de contabilidad. Sin embargo, defiende a Milani, Boudou y Báez, que están acusados de violar las leyes penales. El secretario general cree que su protagonismo en los medios preservará para siempre su nombre en la clase política. Está equivocado: A superbia initium sumpsit omnis perditio: "La soberbia, es el inicio de toda perdición".

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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