La Abogada exitosa : Actúa como si efectivamente fuese culpable y trata a la sociedad como si nadie percibiera el olor hediondo de las ollas destapadas.

La Presidenta, en los tiempos del cólera

Del editor al lector

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Definitivamente, no debería ser cierto. Sin embargo, lo estamos viviendo y por su carácter de cotidiano acaso pierda el sentido de la trascendencia histórica. La Presidenta, en apuros judiciales bajo sospecha de corrupción, desata a través de un tuit una ofensiva brutal sobre el juez Bonadio, que investiga si hay vínculos entre la familia Kirchner y el empresario Lázaro Báez en maniobras de lavado de dinero. De a ratos, Cristina parece creer que todavía gobierna el país del 54%. Que puede correr jueces y fiscales como quien saluda al paso, tal cual hizo en el caso Boudou-Ciccone. Por eso replica no poniéndose a disposición de la Justicia, como haría un jefe de Estado en un país razonable, sino por su red social preferida diciendo, palabras más, palabras menos, y traducido al idioma común, que el juez está tan en falta como ella. O embarra la cancha ordenando que se difundan secretos fiscales de empresas y personas por el hecho de tener cuentas en Suiza, lo que no configura delito alguno si están debidamente declaradas.

Y de paso sigue haciendo jalar el gatillo. Ayer mismo, para abonar la orden de “fusilar” a Bonadio, el senador Aníbal Fernández dejó de lado todo eufemismo y embistió en su estilo: “Bonadio no se puede quedar con la causa, la tiene que entregar”. Su argumento: que Casanello, un juez cercano al Gobierno, ya investiga el lavado. Bonadio es juez federal desde antes que los Kirchner llegaran al poder. ¿Por qué será que recién ahora en la Casa Rosada advierten que es un hombre incómodo y detestable? Hay obviedades que no se contestan, pero no está de más la ingenua redundancia de preguntarlo. Al mismo tiempo avanza en el universo K la idea de proteger a la Presidenta con su candidatura en una lista de diputados al Parlasur, el parlamento de la región, puesto que le daría fueros y con ello una tranquilizadora inmunidad cuando deje el poder.

La Presidenta ha hecho de todo en los siete años que lleva en el mando, en una radicalización gradual de su estilo confrontativo. Patotear opositores, degradar periodistas o empoderar, como le gusta decir, barrabravas. Pero este episodio le ha hecho perder toda compostura emocional y, en particular, inteligencia política. Actúa como si efectivamente fuese culpable y trata a la sociedad como si nadie percibiera el olor hediondo de las ollas destapadas. Como si fuésemos habitantes de un mundo fantástico de amores en tiempos de cólera o de bloques de hielo bajo el sol ardiente del Caribe, criaturas y situaciones más propias del realismo mágico de García Márquez. Y no ciudadanos de una República que en el inicio de este ciclo kirchnerista tenían aspiraciones de vivir en “un país normal”.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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