en los meses sangrientos y oscuros de 1975… En esa época protegían a Isabel, ahora protegen a Boudou.

EDICIÓN IMPRESA COLUMNISTAS 01.07.14 | 00:00

Boudou y la sombra de Isabelita

Roman Lejtman

Roman Lejtman

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Boudou y la sombra de Isabelita

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El primero de julio de 1974, Juan Domingo Perón se moría y dejaba en la Casa Rosada a Isabel Martínez, excorista y peón de José López Rega, jefe de la Triple A y en esa época testaferro del poder en la Argentina. Isabelita fue una decisión del aparato justicialista para bloquear a Ricardo Balbín como compañero de fórmula de Perón y su gobierno hizo lo necesario para desembocar en el golpe de Estado de 1976.

La viuda de Perón, manejada como un títere por López Rega, el aparato gremial y las Fuerzas Armadas, avaló la represión ilegal, quebró la economía y provocó un vacío de poder que aceleró la llegada del Proceso de Reorganización Nacional.

Isabelita también cometió actos de corrupción económica y su responsabilidad en el escándalo de la Cruzada de la Solidaridad fue perdonada por la clase política que ocupaba ambas cámara del Congreso. Diputados y senadores del oficialismo, pese a las pruebas del expediente, decidieron actuar como una corporación y respaldaron a la Presidente de la Nación.

En 1975, la sociedad argentina ya estaba harta de Isabel, de la clase política y la democracia, mientras las Fuerzas Armadas afilaban sus sables para ejecutar un plan sistemático de violaciones a los derechos humanos. Y ese hartazgo social, que sirvió para apuntalar la masacre militar, pudo haberse cauterizado si las instituciones hubieran funcionado venciendo a la complacencia política.

Isabelita debió ser destituida. Se planificaba la transición democrática, había nuevas elecciones presidenciales y los oficiales golpistas se quedaban sin coartada institucional para imponer la noche y la niebla en la Argentina.

Amado Boudou es Isabelita. La sociedad aguarda que la clase política ajuste su conducta institucional a las pruebas que sostienen la resolución judicial de Ariel Lijo. El vicepresidente debe ser sometido a Juicio Político sin pérdida de tiempo y sin cálculos partidarios.

La Argentina no merece que Boudou sea Presidente cuando Cristina Fernández viaje a la Cumbre de los BRICS en Brasil o a la Asamblea General de Naciones Unidas en New York. El Vicepresidente está acusado de coimero y debería ser eyectado del poder institucional.

La oposición ha pedido el juicio político y el oficialismo se hace el distraído, repitiendo la misma conducta que sus antecesores en los meses sangrientos y oscuros de 1975. En esa época protegían a Isabel, ahora protegen a Boudou.

La sociedad votó al Vicepresidente y ahora exige su remoción del cargo. La voluntad popular se expresa en los comicios y luego vuelve a la representación política, y si esa representación política no cumple con su mandato ético, todo el sistema democrático sufre y empieza a colapsar.

No hay posibilidad de un golpe de Estado. Los políticos y la sociedad ya aprendieron que la solución no está en los cuarteles. Sin embargo, las instituciones se perfeccionan y se consolidan cuando sus representantes cumplen la ley y las expectativas de sus votantes. Es un mandato popular que pretende evitar que la lógica corporativa atente contra la democracia.

El escándalo de la Cruzada de la Solidaridad tenía tantas pruebas como la causa Ciccone. Isabelita no pagó. Estamos a tiempo para que pague Boudou.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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