El ajuste ocurrirá (tarde o temprano)

Por: José Luis Espert

Lo que se ha dado en llamar “el Modelo” ya fue. Dio todo lo que podía entre 2003 y 2011, cuando la Argentina creció a más del 8% anual con inflación de algo menos del 10%, fruto del formidable ajuste fiscal de 2002 (congelamiento del gasto público y devaluación del peso del 75%) y el más extraordinario shock favorable de términos del intercambio de nuestra historia (40% en 10 años).

Desde el cepo cambiario de 2011 (aunque no sólo por culpa de él), crecemos a una tasa no superior el 1,5% con una inflación que está entre las 10 más altas del mundo. Estamos en estanflación, fenómeno que contados países tienen en el mundo hoy y que la Argentina no sufría desde hacía décadas. Y por si eso no fuera todo, el BCRA está teniendo una pérdida
de reservas (sin corrida de depósitos) casi tan grande como la del fin de la convertibilidad.
El modelo, hasta ahora, ha seguido la dinámica (¿y el final?) de todos los programas económicos del último medio siglo:
crisis, recuperación, mediocridad, crisis…Con mayor o menor énfasis pasó con el de inflación 0 de Gelbard, que terminó con el Rodrigazo; con la tablita de Martínez de Hoz, que terminó con las alocadas devaluaciones de Lorenzo Sigaut; con el plan austral, que terminó en hiperinflación; y con la convertibilidad, que terminó en el default y la pesificación de 2001/2002.

El modelo ya está en la etapa de la mediocridad: 2 años de estanflación: ¿qué hacer?
Simple. Dado que hace medio siglo como mínimo que hacemos lo mismo, sólo hay que mirar la historia, ver qué se hizo mal y qué no se hizo cuando había que hacer lo que había que hacer.
Lo que siempre se hace mal es poner el gasto público en niveles insostenibles para las cuentas públicas y destructivos de la competitividad del sector privado.

Como nunca en la historia, en la última década la recaudación creció un 10% del PBI, o
sea $ 1 billón (de los nuestros, o sea, el número 1 con 12 ceros), pero el gasto público un 13% del PBI. Cebando la bomba

1.Luego, en esta última década, la política monetaria persiguió tasas de interés reales negativas para que la gente consumiera mucho y ahorrara poco. Cebando la bomba 2.

Finalmente, cebando la bomba 3: dado que el “mandato popular” era lograr una distribución del ingreso fifty-fifty (cosa que con una inflación realista nunca ocurrió), la política salarial que empujó el Gobierno hizo que los salarios en términos reales
hoy sean un 25% superiores respecto de antes de la devaluación de 2001 y un 70% más altos en dólares.

Insostenible para el sector productivo que exporta, sólo se salva la producción industrial para el mercado doméstico con un proteccionismo discrecional e ineficiente.

La política fiscal expansiva nos llevó a déficits fiscales que se financiaron primero con emisión monetaria -luego se le agregaron reservas del BCRA- aumentando la inflación y generando expectativas de devaluación que agigantaron la fuga de capitales a la cual el Gobierno respondió con el cepo; y creyendo que había logrado algo de autonomía monetaria, en marzo de 2012 reformó la carta orgánica del BCRA transformándolo en el monedero de Cristina: los préstamos al Gobierno ya son 2/3 de su activo.
El cepo fue un nuevo ataque al derecho de propiedad, el tercero en poco más de una década porque se sumó a la pesificación de los depósitos de 2001/2002 y a la confiscación de los ahorros para la vejez en las AFJP en 2008.

Demasiado ultraje. Todo eso provocó una gran pérdida de confianza en la gente, que pasó a no querer más pesos y comprar todos los dólares que el Gobierno pusiera en el mercado para atender pagos externos.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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