La parábola de la soberbia K

EDICIÓN IMPRESA ECONOMÍA Y POLÍTICA 25.10.13 | 00:00

es una película de Tarantino

por Fernando Gonzalez / Director periodístico

Hagamos un ejercicio de imaginación retrospectivo. Si hace dos años le hubieran anticipado a Cristina en qué escenario iba a disputar estas elecciones legislativas se hubiera reído a carcajadas o hubiera castigado sin piedad al oráculo. Aquella Presidenta en las alturas inalcanzables del 54% jamás podría haber adivinado que iría a las urnas sin una sola chance de aspirar a una nueva reelección. La imposibilidad siquiera de bendecir a un heredero político o el castigo de la derrota más dura a manos de uno de sus ex jefes de gabinete también son pesadillas que nunca le pudieron pasar por la cabeza. Y mucho menos el incordio de su salud, que la sometió a dos intervenciones quirúrgicas y plantean un signo de interrogación inesperado en la ecuación de poder del país adolescente.

La parábola de la soberbia kirchnerista parece una película de Tarantino. Nadie hubiera imaginado una venganza a lo Kill Bill, en la que el vicepresidente Amado Boudou reemplazara a Cristina en la Presidencia siendo el dirigente de peor imagen de la Argentina, investigado por corrupción y representando el símbolo de la frivolidad que siempre adjudicaron al enemigo. ¿Quién habría podido predecir que el tren Sarmiento iba a chocar tres veces en 20 meses, matando a 55 personas, hiriendo a más de 1.100 y abriendo una brecha definitiva entre los sectores más pobres del Gran Buenos Aires y el Gobierno que más se jactó de defenderlos? El Estado ausente hizo que el oficialismo perdiera las elecciones en todos los municipios por donde pasaba el ferrocarril y antes había ganado.

¿Cuál habría sido la cara de Cristina si le hubieran avisado en 2011 que Daniel Scioli iba a ser hoy su principal sostén político y que su candidato bonaerense (Martín Insaurralde) se iba a fotografiar en la tapa de la revista Caras junto a una vistosa modelo para tratar de sumar algunos votos días antes de la derrota inevitable? Jamás habría aceptado tampoco que el diputado Juan Cabandié, hijo de padres desaparecidos, apropiado por represores y luego estandarte de los derechos humanos, iba a ser filmado mientras amenazaba a una agente de tránsito de 22 años por labrarle una infracción y hacía valer sus conexiones en el poder para que le quitaran su trabajo.

La sumatoria de las desgracias del kirchnerismo alumbrarán un resultado impresionante el domingo. Sergio Massa los derrotará en Buenos Aires; el macrismo en la Ciudad; Julio Cobos en Mendoza y el Socialismo en Santa Fe. Ni siquiera conservarán el feudo de Santa Cruz. El dólar estará por encima de los 10 pesos y las reservas monetarias habrán caído en 18.000 millones de dólares. La inflación es el castigo económico de los más pobres y los superavits fiscal y comercial de la década anterior serán sólo una postal de vacaciones lejanas y felices.

La mañana del lunes nos mostrará a un Gobierno derrotado, ineficaz y débil que deberá esperar varias semanas hasta que la Presidenta recupere su mejor forma física y retome la conducción de un proyecto en decadencia. Los cambios en el gabinete y el retorno de la racionalidad perdida parecen ser el único camino para devolverle las expectativas a una sociedad que le teme al mismo fantasma de cada década. El de la crisis que lleva al precipicio y nos hunde en un pozo del que salimos más pobres, más desintegrados y más lejos del futuro.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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