Buscando desesperadamente una “derrota honrosa”

1 SEMANA PARA EL 27/10

A 1 semana del 27/10, la conclusión del autor es que todo el Frente para la Victoria se aferra a la posibilidad de "una derrota honrosa". Ese sería su triunfo… pírrico, por supuesto. Pero cada día que pasa dejan serias dudas sobre su eficiencia para encarar el final del mandato presidencial 2011-2015. Por ejemplo, "Todo el equipo de comunicación de la Casa Rosada, en medio de la comedia de enredos creada por Juan Cabandié, no atinó a reaccionar, nunca pudo unificar versiones, coordinar acciones, establecer un único vocero del caso. Es decir, no se pudo cumplir con los pasos mínimos que recomienda cualquier manual de crisis en las comunicaciones. ¿Qué pasó? ¿Qué faltó? La presencia de Cristina Fernández, que impone la táctica y la estrategia y que, cuando da órdenes que nadie se anima a ignorarlas. Sin la Presidente de la Nación, el kirchnerismo no tiene conducción unívoca." De yapa, algunos pincelazos del Coloquio de IDEA, en Mar del Plata, evento que si no lo replantean… se muere.

20/10/2013| 10:03

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"Daniel Scioli necesita el escenario de “derrota honrosa” para mantener sus aspiraciones presidenciales, Martín Insaurralde necesita el escenario de “derrota honrosa” para no desaparecer de la política bonaerense; y Cristina Fernández necesita el escenario de “derrota honrosa” para no enfrentar una crisis política de proporciones."

por CLAUDIO M. CHIARUTTINI

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). Pese a que las encuestas dicen que nada parece cambiar, en 1 semana, poco más de 30,5 millones de argentinos tendrán oportunidad de consolidar o retrotraer el resultado de las PASO de agosto y decidir si Cristina Fernández tiene oportunidad para jugar con la idea de un tercer mandato o modificar la Constitución Nacional. Por eso no será una elección común, pese al desinterés manifiesto de la opinión pública.

Pero en estas elecciones hay que tener mucho cuidado con las encuestas:

> parecen demasiado interesadas en sostener la estrategias de Daniel Scioli, llamada “derrota honrosa”, es decir, que la diferencia de Sergio Massa sobre Martín Insaurralde no llegue a las 10 puntos porcentuales,

> han registrado positivamente el nuevo problema de salud de Cristina Fernández,

> casi no tiene importancia, según esas encuestas, tener un Presidente de la Nación interino con 85% de imagen negativa y 49 causas abiertas;

> ni ha tomado nota de escándalo Cabandié, las contradicciones del Intendente de Lomas de Zamora, ni el papelón de Daniel Filmus en el debate, ni el nuevo descarrilamiento en Once.

Daniel Scioli necesita el escenario de “derrota honrosa” para mantener sus aspiraciones presidenciales, Martín Insaurralde necesita el escenario de “derrota honrosa” para no desaparecer de la política bonaerense; y Cristina Fernández necesita el escenario de “derrota honrosa” para no enfrentar una crisis política de proporciones.

De esta forma, todos apuestan al estatus quo por sus necesidades políticas personales, no por el impacto que puede tener en la democracia argentina o en el escenario político de los próximos dos años. Sin embargo, pensar en una elección legislativa, con derrota del oficialismo, sin impacto político, es una verdadera utopía en la Argentina del Siglo XXI.

El escándalo Cabandié es un claro ejemplo de que la enfermedad, y el posterior reposo de Cristina Fernández, han impactado fuertemente en el Gobierno y en las cadenas de mando del kirchnerismo, hasta el punto de mostrar un verdadero descontrol en las campañas de la capital federal y Buenos Aires, con un costo político que veremos cuando abran las urnas.

Nunca se pudo hacer callar a Juan Cabandié, el hombre que co-conduce La Cámpora dio una decena de versiones diferentes de lo ocurrido, además, terminó por meter en medio del caso a Martín Insaurralde. Por su parte, el Intendente de Lomas de Zamora adhirió al discurso del candidato a legislador porteño, luego lo rechazó, por fin, le soltó la mano. Pero, en el camino, metió a Cristina Fernández en el medio del caso (cuando dijo que la Presidente de la Nación no conocía el escándalo), un verdadero despropósito político, casi un error de principiante.

Todo el equipo de comunicación de la Casa Rosada, en medio de la comedia de enredos creada por Juan Cabandié, no atinó a reaccionar, nunca pudo unificar versiones, coordinar acciones, establecer un único vocero del caso. Es decir, no se pudo cumplir con los pasos mínimos que recomienda cualquier manual de crisis en las comunicaciones. ¿Qué pasó? ¿Qué faltó? La presencia de Cristina Fernández, que impone la táctica y la estrategia y que, cuando da órdenes que nadie se anima a ignorarlas. Sin la Presidente de la Nación, el kirchnerismo no tiene conducción unívoca.

Entonces, Daniel Scioli avanzó con su agenda propia, desconociendo el escándalo, Martín Insaurralde no sólo le soltó la mano sino que lo hundió un poco más cuando se reunió con la agente de tránsito despedida; Juan Cabandié demostró descaradamente su soberbia e incultura política y Daniel Filmus recibió un impacto que aleja sus sueños de un nuevo mandato en el Senado.

Y eso es el kirchnerismo: sin una mano fuerte que imponga órdenes, casi por terror, no pueden trabajar, no tienen ejes estratégicos que defender y cada elemento terminan por buscar retener el pequeño espacio político y de poder que tienen hoy. ¿Este es el futuro del oficialismo si avanza la decadencia política, sin heredero y sin proyecto de alternativa entre la oposición? Ese es un escenario muy preocupante del que se habló, y mucho, en el 49º Coloquio de IDEA que se realizó en Mar del Plata.

Desde el principio, todos los empresarios y banqueros presentes no dudaron en hablar de “fin de ciclo”. Saben que el kirchnerismo está en decadencia y que su salida del poder es sólo cuestión de tiempo, no creen en una posible reelección de Cristina Fernández o de un cambio en la Constitución, tampoco creen que el oficialismo pueda ordenar su interna para buscar un candidato único en 2015 (haciendo elecciones como esperan llevar a cabo el socialismo, el radicalismo, el lilismo y Proyecto Sur).

La transición entre el 28/10/2013 y el 09/12/2015 es lo que preocupa a los operadores económicos. Saben que no pueden intervenir en ese juego político, como no lo hicieron en 2003, pero saben que deben moverse en esa dirección para recuperar protagonismo.

Quedó en Mar del Plata la propuesta de crear una mesa de coordinación de políticas públicas, usando a IDEA como paraguas, citando a las grandes cámaras empresariales del país. Algo que reemplace al cooptado G6 y superar a la Asociación de Empresarios de la Argentina.

La idea es seguir el modelo de la Mesa de Enlace, que sumó las cuatro entidades del sector agropecuario, creando una agenda de pedido en común, sin dejar de perder la identidad ideológica que caracteriza a cada una de ellas. Sin duda es un modelo exitoso, pero en el sector empresario y comercial, hay cientos de cámaras y con intereses bien contrapuestos. Sumarlas, parece una tarea imposible.

Si bien no hay un acuerdo sobre el destino final de la propuesta, se consideró no lanzarla hasta que no haya una forma de ordenar la lista de posibles participantes y cómo neutralizar sus contradicciones.

Además, Gobierno todavía está muy fuerte y puede tomar el lanzamiento como una maniobra destituyente, así que se esperará el mejor momento político para poder impulsar la propuesta.

Pero si preocupa el oficialismo, también genera serias dudas la oposición. Gran parte de los líderes no kirchneristas que encabezarán listas presidenciales en 2015 pasaron por el 49º Coloquio de IDEA, pero estuvieron lejos de satisfacer expectativas y crearon mayores dudas para el camino que se deberá recorrer los próximos dos años dado que no parecen preparados para poder ejercer el poder como lo hace hoy el kirchnerismo.

Insolitamente, Mauricio Macri no estuvo en IDEA; Hermes Binner pasó inadvertido, Margarita Stolbitzer cumplió los 3 días en el Coloquio, fue la más aplaudida cuando subió al estrado, pero todos saben que no puede aspirar a mucho más que banca en el Congreso; y Francisco de Narváez también fue muy aplaudido, pero su nacimiento en Colombia lo mantiene lejos de posiciones de poder futuras.

Un párrafo aparte merece Sergio Massa: su presencia en IDEA fue un “acting” que procuró dar la idea de ser un equipo de campaña presidencial. Estuvo todo su equipo económico (desde Martín Redrado a José Ignacio de Mendiguren, pasando por Miguel Peirano y Ricardo Delgado), también Adrián Pérez y Jorge Sarghini y una treintena de “periodistas” que sacaban fotos y molestaban y un circo de otras 30 personas que no hacían más que “bulto”.

Sergio Massa se hizo desear. 2 veces hubo que llamarlo para que subiera al estrado. Habló poco, rápido, y fue menos aplaudido que Margarita Stolbitzer.

Tampoco convenció Daniel Scioli. Repitió el mismo discurso que en todas partes, citó decenas de datos oficiales que son falaces, se mostró como el “mejor alumno” de Cristina Fernández y sólo reconoció que las medidas tomadas para combatir la inflación han fallado, sólo como un guiño para una importante cantidad de banqueros y empresarios que ya comenzaban a mostrar signos de hastío.

Así, la conclusión del 49º Coloquio de IDEA es muy preocupante: lo que está, no tiene fuerza para seguir, para perdurar, para perpetuarse, aunque eso no implica que no lo vayan a intentar. Lo que aparece como alternativa, no alcanza, les “falta mucho”, no parecen entender el poder al que se enfrentan. Lejos está 2015 y, en una semana, el Gobierno puede sufrir una derrota que lo lleve a tomar medidas desesperadas para retener poder. Sin rere, sin delfín y sin alternativa, una pésima situación.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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