Cabandié y la triste paradoja argentina del Estado autoritario

EDICIÓN IMPRESA ECONOMÍA Y POLÍTICA 15.10.13 | 00:00

por Fernando Gonzalez Director Periodístico

Juan Cabandié no es un joven cualquiera. Su vida refleja como muy pocas la tragedia argentina de la última dictadura militar. Sus padres fueron dos militantes desaparecidos en 1977. Su padre Damián tenía 19 años cuando fue secuestrado y se sabe que pasó por dos centros ilegales de detención, El Banco y el llamado Club Atlético. Su madre, Alicia Alfonsín, tenía sólo 17 años, estaba embarazada y terminó en la ESMA. Fue torturada, asesinada y el bebé Cabandié fue entregado a un policía apropiador que lo críó hasta que comenzó a sospechar que había algo oscuro sobre su verdadera identidad.

En enero de 2004, las Abuelas de Plaza de Mayo le confirmaron cuál era su verdadera familia biológica y se convirtió en el nieto recuperado número 77 del crimen mundialmente conocido como robo de bebés en cautiverio. El artista León Gieco le compuso la canción “Yo soy Juan” y hay libros y hasta una miniserie de televisión que cuentan su vida. El corolario de tan tremenda historia pareció ser la elección del joven como diputado porteño en 2007 y su candidatura a diputado nacional para esta elección legislativa del 27 de octubre.

Juan Cabandié sufrió como nadie la agresión de un Estado represor, violento y autoritario. Pero ese mismo Estado, reconvertido con las herramientas de la democracia, le devolvió la vida que le habían robado. Por eso, es difícil entender la conducta del Cabandié que aparece en un video maltratando y amenazando a Belén Mosquera, una inspectora de tránsito de 22 años cuyo único crimen fue labrarle una infracción en Lomas de Zamora porque no tenía el comprobante del seguro de su auto. El diputado dio a conocer su identidad, su posición de poder, utilizó en todo momento un lenguaje amenazante e insultante, y hasta esgrimió su condición de hijo de desaparecido como si éso obligara a la agente de calle a hacerle alguna concesión. La imagen y el audio muestran como Cabandié menciona al también candidato Martín Insaurralde y reclama que a la joven la hagan algún “correctivo”.

Alguien le dio, justamente, ese correctivo a la agente Mosquera porque la inspectora ya no tiene trabajo. Anoche, el comité de campaña kirchnerista y el mismo Insaurralde evaluaban la manera más prolija de atemperar el impacto de un episodio que ya se había convertido en un escándalo político. Cabandié parece haber arruinado todo el capital electoral que había cosechado el último miércoles con un desempeño más que aceptable durante el debate con sus competidores, Sergio Bergman y Elisa Carrió, en el canal Todo Noticias.

Pero el costo electoral que el caso Cabandié pueda tener o no el 27 de octubre es en definitiva un tema anecdótico. Lo grave es la paradoja del comportamiento autoritario de un dirigente que debería tener más en claro que la mayoría de los argentinos el daño que un Estado agresivo en la persona de sus representantes puede hacerle a los ciudadanos sin chapa de funcionarios. El sufrimiento, el despojo, el desamparo por los que pasó Cabandié constituyen un castigo injusto e incomparable. Pero, por alguna razón de la que seguramente se arrepentirá pronto, no pudo darse cuenta que enfrente sólo tenía a una chica correcta e indefensa cumpliendio su deber.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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