Argentina y el default: la Presidenta se comporta como una adolescente

EDICIÓN IMPRESA FINANCIAL TIMES 19.09.13 | 00:00

Argentina y el default: la Presidenta se comporta como una adolescente

El conflicto de Buenos Aires con un grupo de fondos buitre que exigen el pago de bonos argentinos en default pone de manifiesto lo que está demostrando ser una de las reestructuraciones de deuda más caras de la historia. También refleja la necesidad de un mecanismo de reestructuración de la deuda soberana (MRDS). En vez de eso, el mundo ha sido testigo de un caso poco edificante que ya tuvo sede en dos tribunales de Nueva York y que posiblemente también llegue a la Corte Suprema de EE.UU.

Ninguna de las partes puede reclamar la prevalencia de la moral. El tema central en el caso de los fondos buitre es que en dos reestructuraciones de deuda Argentina aplicó mano dura para que los acreedores aceptasen un corte salvaje de solo 25 centavos de dólar. Sin embargo, si se incluyen los warrants vinculados con el crecimiento económico, el pago, en algunos casos, ha sido el doble. La preocupación más sistémica es las cuestiones de derecho a favor de los fondos buitre generaron una situación en la cual si ganan el juicio, a otros acreedores les resultará más fácil bloquear futuras reestructuraciones de deudas soberanas. Esa posibilidad es poco feliz, sin importar lo recalcitrante que Argentina haya sido.

Cristina Fernández, la presidenta, por cierto, ha adoptado una actitud testaruda de no vamos a pagar . Esto afectó la reputación internacional de Argentina, pero es un matiz central en su imagen de alguien que lucha contra financistas despiadados y gana . También es ficción. Las reestructuraciones de Argentina no lograron reabrir los mercados internacionales. También fueron más generosas con los acreedores de lo que Cristina Fernández alguna vez va a admitir. En consecuencia, luego de 12 años de su default original de u$s 100.000 millones, Argentina es un paria financiero que lucha por reunir los fondos que precisa para explotar sus vastas reservas de gas shale y, por ende, es más pobre de lo que podría ser.

Esto no beneficia a nadie. Aunque la Corte Suprema de Estados Unidos juzgue el caso, es poco probable que lo haga antes de octubre de 2014. Entretanto, los acreedores acumulan honorarios legales y quieren llegar a un acuerdo. Argentina también está presionada por un posible default técnico. Esto reduciría más la financiación del comercio y, en consecuencia, la ya reducida base de votantes de Fernández.

La solución no es sencilla. Pero Argentina podría estar mejor de no haber acumulado tantos enemigos: desde un FMI indignado por sus malas estadísticas nacionales hasta el gobierno español, que sigue mortificado por la nacionalización de Repsol, y acreedores que se llevaron una mala impresión de su incumplimiento de las deudas con el Club de París. Limar asperezas no haría desaparecer el problema de los fondos buitre, pero haría que a estos les resulte más difícil presentar a Argentina como un deudor deshonesto. Fernández ya lleva mucho tiempo comportándose como una adolescente malhumorada. Es hora de madurar.

18 SEP 2013 00:00h

LOS COMPROMISOS FINANCIEROS DEL ESTADO

La deuda pública aumentó y ya equivale al 44% del PBI

Son datos oficiales. El monto total subió US$ 13.402 millones entre junio de 2013 y 2012.

Por TOMÁS CANOSA

La deuda pública total cerró el 30 de junio en US$ 196.143 millones y equivale a 44,3% del producto bruto interno. Los pasivos totales del Estado descendieron con respecto a diciembre de 2012, pero se incrementaron en comparación con junio de 2012.

El 59% de la deuda está en manos de otros organismos públicos como ANSeS, Banco Central, Banco Nación, mientras que el 28,3% la tienen privados y el 12,7% restante está en poder de organismos multilaterales y bilaterales.

Los datos actualizados de la evolución de la deuda pública fueron presentadas por el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, durante la presentación del proyecto de Presupuesto 2014 la semana pasada. Reflejan que los pasivos descendieron durante el primer semestre del año: el 31 de diciembre las deudas equivalían a 44,9% del PBI mientras que los pasivos llegaron a fines de junio a 44,3%. La conclusión es diferente si se compara la evolución de la deuda respecto a junio de 2012. La deuda era US$ 182.741 millones (41,5% del PBI) hace 14 meses y ahora US$ 196.143 millones (44,3%).

En términos nominales el monto creció durante la mayoría de los años del kirchnerismo. Pero como el aumento de los pasivos fue menor que el incremento del PBI, la deuda cayó en comparación al tamaño de la economía argentina. Hoy representa el 44,3% del PBI y la situación es muy distinta en comparación a 2001 cuando el país salió de la convertibilidad. Si se contabilizaran las deudas con los fondos buitre, esta relación sería más elevada. Incluso si el Gobierno mantiene la tasa de devaluación de la moneda local, el peso de la deuda también se incrementaría porque el 48% de la deuda está en dólares.

Los bancos Central y Nación, más la ANSeS, son los principales tenedores de la deuda del Gobierno. El Tesoro debe a estos organismos US$ 115.663 millones, el equivalente a todos los bienes y servicios que produce la economía en tres meses según se desprende del power point que mostró Cosentino. El ex gerente general del Banco Central Hernán Lacunza explicó que la ventaja de endeudarse con otros organismos públicos es que ni la ANSeS ni el Banco Central le van a pedir el default al Tesoro.

Ramiro Castiñeira, economista jefe de la consultora Econométrica, agregó que en Brasil el 34% de la deuda está en manos del sector público, en Estados Unidos el 20%, en Italia el 25% y en Perú el 15%. Esto no significa que endeudarse con otras agencias del Estado no tenga costos. “La ANSeS, el Nación, el Central no son entelequias, somos los ciudadanos, los residentes y ese tipo de medidas destruyen el balance de el Banco Central o licuan los activos de la ANSeS”, aclaró Lacunza. “El deterioro patrimonial limita el poder de fuego de la entidad monetaria frente a contingencias y retroalimenta el estrés”, agregó el director de la consultora Empiria. Según sus estimaciones, el 30% de los activos del Central era deuda del sector público en 2009 mientras que ahora es 64%.

Las estimaciones del Gobierno sobre el peso de la deuda en el producto bruto interno son diferentes a las del sector privado por las distintas expectativas de devaluación. Según las previsiones que mostró el viceministro de Economía, Axel Kicillof, el equipo económico proyecta que la relación entre la deuda y el PBI llegará a 39,8% en 2017.

El 25% de la deuda vence entre julio de 2013 y diciembre de 2014, el 32% entre 2015 y 2020 y el 43% restante entre 2021 y 2089. El 48% de la deuda está en dólares, el 24% en pesos, el 17% en pesos que se ajustan en función del Índice de Precios que publica el INDEC, el 10% en euros y el 1% restante en otras divisas.

19 SEP 2013 00:00h

EN FOCO

Más pesos, menos dólares y a la defensiva

Por DANIEL FERNÁNDEZ CANEDO

  • Una versión insiste en que el Gobierno está acelerando un acuerdo con China para conseguir el equivalente a US$ 10.000 millones con el objetivo de fortalecer las reservas del Banco Central.

China está intentado que el yuan sea reserva de valor para fortalecer su posición comercial a nivel mundial y el gobierno de Cristina Kirchner necesita alguna moneda convertible en la necesaria búsqueda de lo que cada vez se le hace más esquivo: los dólares.

Otra versión habla de que en las próximas semanas el Gobierno redoblaría la presión sobre las exportadoras de cereales con el objetivo de llegar a un acuerdo para que traigan US$ 1.000 millones y suscriban el bono Baade con la ventaja de no tener que liquidar las divisas por el dólar oficial.

Las dos versiones apuntan a tratar de resolver uno de los principales problemas que afronta el Gobierno para los próximos dos años: las reservas del Banco Central están por encima de los US$ 35.000 millones pero evolucionan en un solo sentido: a la baja.

Es esa inercia la que llevó a la Presidenta, en varias oportunidades, a negar que fuese a devaluar o desdoblar el mercado cambiario.

La historia económica demuestra que nunca los gobernantes están listos para disponer una devaluación que genere inflación y caída de los salarios, pero la decisión la terminan tomando los mercados, como en parte lo refleja l a brecha de 63% que hoy existe entre un dólar oficial de $ 5,75 y un paralelo de $ 9,37.

Del lado público, el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y del privado, el banquero Jorge Brito, le sugirieron a la Presidenta que desdoble el mercado cambiario, que mantenga el dólar oficial para las exportaciones y que fije un dólar alto ($ 9, por ejemplo) para turismo, autos y la importación de productos suntuarios.

Tanto Kicillof como los banqueros no piensan en el desdoblamiento como una solución definitiva, pero sí que le permitiría al Gobierno ganar tiempo frente a esa inercia que se apoderó del mercado cambiario.

El proyecto de Presupuesto 2014 que analiza el Congreso ayuda poco a mejorar las perspectivas.

Como los anteriores, se basa en suponer un crecimiento mayor y un gasto mucho menor a lo que estiman los analistas. Y su aprobación permitirá un tránsito formal hasta mediados del año próximo cuando la Presidenta firme un decreto para autorizarmás gasto y, por consiguiente, una mayor impresión de billetes.

Como muestra sólo basta considerar que el proyecto no incluye aumento alguno para los empleados estatales a lo largo del año próximo.

Pero en la formalidad no oculta un elemento central para 2014: el BCRA, tanto con dólares como con pesos, será el principal financiador del Estado.

Ya están previstos sacarle al Central US$ 9.900 millones y $ 76.000 millones para pagarle a los acreedores y cubrir las necesidades domésticas.

Así, el Banco Central tendrá menos reservas (en los últimos cinco años se usaron unos US$ 40.000 millones para pagar deuda) a cambio de una letra intransferible.

El deterioro patrimonial del Banco Central es importante ya que cada vez tiene menos dólares, emite más pesos y devalúa más rápido.

Con esa devaluación, a su vez, obtiene más ganancias en pesos por los dólares de las reservas y queda más expuesto a que el Tesoro le exija esa plata para cubrir el déficit.

Todo en un juego contable donde, según la visión oficial, el país y la población no pagan ningún costo en términos de inflación.

Sería como una ronda de la felicidad en la que, cuando el Gobierno necesita dinero se lo pide al Central y el banco le emite a medida la cantidad de billetes.

Además, a fin de mes el Central podría afrontar una situación de debilidad adicional cuando venza el mandato de tres directores de la entidad.

Gabriela Ciganotto, Carlos Pérez y Carlos Sánchez dejarían sus puestos la semana próxima y tanto la presidenta Mercedes Marcó del Pont, como el vicepresidente, Miguel Pesce, y el resto del directorio quedarán en situación provisional al no tener ninguno aprobación del Senado.

¿Qué poder de decisión tendrá el directorio del Central, incluido el kicillofista Pablo López o Paula Español –que también ingresaría al directorio de la mano de Kicillof después de acompañar a Daniel Filmus en la elección en Capital–, para oponerse a una orden del Poder Ejecutivo?

Prácticamente ninguno.

Pero esa nueva realidad no impide que Marcó del Pont haya tomado decisiones para darle pelea al dólar paralelo.

Por un lado, el Central está vendiendo dólares a razón de US$ 50 millones diariospara abastecer al mercado y, a la vez, moderar el ritmo de aumento del oficial que venía por encima del 40% a comienzos de mes y ahora bajó al 25%.

Evidentemente, un ritmo de suba del dólar oficial del 40% podría encabritar los precios de los alimentos y ese temor hizo bajar la intensidad del aumento.

Pero también fue posible porque el Central le ofrece a los bancos un bono conocido como “ Bonar X” que es una forma de conseguir divisas (se venden en el exterior contra dólares) y compensar la salida de los “Bonar VII” que la semana pasada pagaron la friolera de US$ 2.070 millones.

Hasta la semana pasada, las empresas que querían conseguir dólares en blanco compraban el “Bonar VII”. Como esa posibilidad se terminó, el Central habría conseguido los US$ 1.500 millones en “Bonar X” que estaban en el fondo de la plata de los jubilados que maneja la ANSeS, y así está abasteciendo al mercado para serenar las aguas.

Lejos de poder lograr un equilibrio, la táctica cambiaria oficial sólo intenta evitar desbordes del paralelo y llevar las cosas hacia adelante, hasta que, por alguna vía, lleguen algunas divisas en una economía con cada vez más pesos, menos dólares y un Banco Central más débil para afrontar tensiones tanto internas como externas.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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