¿Qué significan estas súbitas muestras de cordura en el oficialismo, como el cambio en el impuesto a las Ganancias y la aparición de dirigentes K reconociendo la inflación y la inseguridad?

OPINIÓN

HUMOR POLÍTICO

El Círculo Rojo de los Malos

POR ALEJANDRO BORENSZTEIN

  • 07/09/13

El Círculo Rojo del Club de los Malos sólo aparece en los momentos de máxima confusión. No se lo molesta por nimiedades ni se pide su consejo para encarar asuntos que un turro cualquiera puede resolver. No por nada está constituido por un selecto grupo de sabios especializados en la milenaria cultura de la hijaputez. En estos días su intervención era más que necesaria.

Ante el desconcierto que generó el repentino brote de bondad del kirchnerismo, la voz de este Círculo de Notables llevó tranquilidad a los miembros del CDLM que ya habían dado por cumplida la misión de arruinar definitivamente a este gobierno y, de pronto, se vieron sorprendidos por esta caterva de actitudes conciliadoras, racionales y democráticas desplegadas por el Ejecutivo.

¿Qué significan estas súbitas muestras de cordura en el oficialismo, como el cambio en el impuesto a las Ganancias y la aparición de dirigentes K reconociendo la inflación y la inseguridad? O Insaurralde reclamando la disminución en la edad de imputabilidad y visitando junto a otros K programas en TN, l uego de años de prohibición presidencial. ¿Acaso están pensando en desmantelar la estructura neofascista de medios oficiales y paraoficiales? ¿Se avivaron de que no sirven para nada? Los encarajinadores políticos del kirchnerismo trabajaron años para hacerle cometer al gobierno tantos errores y ahora todo parecía desvanecerse. ¿Estaba en peligro el plan para destrozarlos?

La respuesta del Círculo Rojo fue, como siempre, una profunda encíclica del mal: “Así como el ex premier italiano Giulio Andreotti inmortalizó la idea de que la maldad de los buenos es peligrosísima, el CDLM proclama que la bondad de los malos es completamente inútil.”Tanta sabiduría y poder de síntesis llevó tranquilidad a los encarajinadores políticos del CDLM. Quedaba claro que no es más que un acto de desesperación ante la hecatombe electoral y que no hay motivos para preocuparse: “Este gobierno hace mal hasta lo que hace bien.” Por las dudas, el trabajo de demolición no debe detenerse. El Jefe del Comando de Operaciones impartía órdenes: “Hagan pelear a la Presidenta con un par de presidentes, Obama y Piñera no estarían mal para esta semanita. Busquen algunos más para la próxima. Fíjense cómo andamos con el premier francés. Saquen del freezer a Boudou y Moreno donde el gobierno los puso para no espantar al electorado ¿Lo de Irán sigue viento en popa, no? Vayan preparando la cena homenaje a Timerman. ¡Cuántas satisfacciones nos ha dado ese muchacho! ¿En qué anda el asunto del hangar de LAN? Necesitamos un lugar más grande para instalar el Comando de Operaciones. Trabajen sobre Recalde. Háganle hacer alguna burrada más. Ese chico ya está para jugar en primera”.

La tropa escuchaba atentamente. El Jefe seguía dando instrucciones:“Y vayan pensando qué barbaridades le haremos hacer a la oposición para iniciar su proceso de aniquilación. Convoquen al matrimonio Duhalde que tantas alegrías nos dio en el pasado. ¿Cobos ya está operativo? ¡Bien ahí muchachos! Ah, y no se olviden de adulterarle la medicación a Carrió. Vamos, no hay tiempo para distraerse. Para un encarajinador político, la vida es eso que pasa entre que terminamos de arruinar a uno y empezamos la destrucción de otro. La devastación de la política es la base de la desesperanza social y la razón de ser de nuestra institución. ¡Los Corderitos de Dios deben sentir que aún no ha nacido quien los saque del lodazal!” En medio de la vorágine electoral tuvimos nuestro momento de distensión: el Simposio Nacional de Emputecedores Urbanos. Un encuentro entre todos aquellos guachos que se ocupan de organizar esas pequeñas turradas que le complican la vida a los inocentes ciudadanos: supermercadistas, compañías de seguros, entidades bancarias, de medicina prepaga y telefonía celular entre otros. No faltó nadie.

Esta vez el lugar elegido para el evento fue el Zoológico de Buenos Aires. Un símbolo de aquellas maldades que la gente acepta sin siquiera darse cuenta. En sus orígenes, el lugar donde se lo emplazó era la periferia porteña, pero con el tiempo se ha transformado en uno de los mayores delirios urbanos: un zoológico en el medio de la ciudad.

Leones, jirafas, rinocerontes, todo en el corazón de Palermo. Un lugar perfecto para neurotizar animales. Sus cabezas descansan a no más de 30 o 40 metros de las líneas de colectivos 10, 12, 15, 29, 36, 37, 38, 39, 41, 55, 59, 60, 64, 67, 68, 93, 95, 108, 111, 118, 128, 141, 152, 160, 161 y 194. Además, están a pasitos de la estación Plaza Italia de la línea D de subterráneos, y de la estación Palermo del Ferrocarril San Martín.

Un lugar ideal para enloquecer a la fauna salvaje, con un plus apasionante: bastaría una simple cerradura en mal estado de una jaula para ofrecerle a los felinos una variedad alimenticia inagotable. Sólo es cuestión de tiempo. Podría ocurrir durante la exposición agroganadera y asistiríamos a una de esas escenas dantescas de Animal Planet, o durante la Feria del Libro en cuyo caso el reino animal en pleno podría almorzar una centena de deliciosos lectores. Es obvio que un zoológico no debería estar en el corazón de una ciudad, pero el CDLM todo lo puede.

Durante el simposio, disertó uno de los más reconocidos hijos de puta del diseño gráfico occidental: el inventor de que los números telefónicos que aparecen en los plásticos de las tarjetas de crédito para atención al cliente o denuncia de robo, tengan el tamaño de un átomo. Compartió el debate con uno de nuestros mejores emputecedores urbanos: el especialista en colocar las fechas de vencimiento de los productos alimenticios en los lugares más difíciles de encontrar. A esa idea se le agregó en los últimos años una invención genial: la fecha de vencimiento de los yogures impresa en la tapa metálica rugosa para que el reflejo haga imposible descifrarla. Cuánto talento en un solo turro.

Más allá de esas pequeñas perturbaciones, la gran tarea de desmoronamiento de la República no se detiene. Reconforta sentir que la palabra del Círculo Rojo del CDLM nos orienta en los momentos de duda. Tranquiliza saber que detrás nuestro hay un selecto grupo de sabios velando por nuestros dogmas. El mal no es para cualquiera. Sólo unos pocos atrevidos están dotados para este arte. No es para mediocres, ni para tibios. Es el auténtico coraje lo que nos acerca a la maldad. Como inmortalizara Platón (fundador del Círculo Rojo del CDLM ateniense): “Los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacemos realidad”.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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