Curiosamente, un gobierno que destaca la intervención del Estado en la economía sostiene que, a pesar de ser el encargado de emitir los billetes, devaluar el peso y determinar si hay superávit o déficit fiscal, los únicos resp onsables de la inflación son los empresarios y los comerciantes.

5 SEP 2013

Los precios, el dólar y las culpas ajenas

Por DANIEL FERNÁNDEZ CANEDO

Los tuits de la Presidenta, la acción del Banco Central y los reconocimientos de algunos candidatos oficialistas sobre inflación y devaluación fijaron un nuevo marco para la economía, con la mirada puesta en las elecciones legislativas de octubre.

El domingo, en una de sus habituales tandas por Twitter, Cristina Kirchner, enojada con el banquero Jorge Brito, negó estar pensando en un desdoblamiento del mercado cambiario para enfrentar uno de los principales problemas que tiene el Gobierno: los dólares no le alcanzan para pagar la deuda y financiar un crecimiento económico aceptable.

Negar un salto brusco del tipo de cambio y un desdoblamiento cambiario se repite de manera simultánea a la aceleración en la suba del dólar oficial que está aplicando el Banco Central.

Así, la Presidenta deja en claro que no devaluará bruscamente pero sí aceleradamente, al punto que los analistas privados comenzaron a modificar los pronósticos sobre el precio del dólar oficial a fin de año.

Un trabajo del Estudio Bein y Asociados indica que el dólar a fin de año estaría “más cercano a $ 6,25 que a $ 6”. Si así fuese, la suba del dólar este año estaría en el 28%, dando un salto importante respecto de los años anteriores y demostrando, claramente, que hay un cambio de objetivos importante en la política oficial.

Daniel Filmus, candidato a senador por el Frente para la Victoria en la Capital, reconoció la mayor devaluación del peso argumentando que era necesario para que la Argentina siga siendo competitiva.

El reconocimiento Filmus, que le siguió al de otro candidato del oficialismo, Martín Insaurralde –sobre la inflación real, mayor a la del INDEC–, tuvo una salvaguarda poco sostenible al decir que el Gobierno no es responsable de la suba del costo de vida.

Curiosamente, un gobierno que destaca la intervención del Estado en la economía sostiene que, a pesar de ser el encargado de emitir los billetes, devaluar el peso y determinar si hay superávit o déficit fiscal, los únicos responsables de la inflación son los empresarios y los comerciantes.

Haber acelerado la devaluación a un ritmo superior al 30% anual como lo viene haciendo desde hace semanas el Banco Central, responde a que en el tablero cambiario se encendieron más luces amarillas.

Anteayer, por caso, entre el Central y otros dos bancos oficiales, tuvieron que poner sobre la mesa US$ 100 millones para evitar una suba adicional del dólar oficial.

Las reservas de divisas, que ya quebraron el piso de los US$ 37.000 millones, recibirán el 12 de este mes un sacudón con el pago de US$ 2.000 millones del bono Bonar VII. Hay especialistas que las estiman en torno de US$ 32.000 millones para fin de año.

Frente a esto, el Gobierno insiste con su política defensiva y parte de ella la soportan los empresarios, que aseguran que a partir de mediados de agosto les cortaron las autorizaciones para importar.

Es que hay algunos números sobre la evidencia del atraso cambiario que hacen saltar el tablero de control: en el primer semestre, el déficit del sector turístico fue de US$ 4.400 millones y eso a pesar del 20% de recargo en los gastos en el exterior con tarjeta de crédito.

La falta de competitividad de la que habló Filmus sale a la luz por muchos lados.

Un informe reciente de la Consultora Ledesma lo grafica de este modo: “Argentina y los productos de ese origen nunca fueron tan caros para un brasileño en los últimos 11 años y medio”.

En agosto, el déficit del comercio con Brasil fue de US$ 534 millones, el mayor rojo comercial con el vecino desde 2012.

El comercio con Brasil –otra enorme luz amarilla– está bajo presión, además, porque ellos aumentaron el ritmo de devaluación, igual que la Argentina, pero con un agregado: como tienen 6% de inflación en vez de 24%, su recuperación cambiaria es mayor y le agrega presión a la carrera cambiaria de la Argentina.

Un problema, más allá de lo que digan los candidatos puestos en campaña, es que toda devaluación en la Argentina le agrega combustible a la suba de los precios de los alimentos, a la inflación, y golpea el bolsillo de los asalariados.

Con el nuevo marco económico, aumento más rápido del dólar oficial y presión inflacionaria, las posibilidades de crecimiento se achican hacia fin de año.

El Gobierno y los expertos coinciden en que, con la suba del mínimo no imponible de Ganancias para los que ganan hasta $ 15.000, se estiran las posibilidades de mantener alto el consumo de algunos bienes como alimentos o electrodomésticos, pero admiten que después de octubre ese poder de fuego irá mermando.

El riesgo de que la inflación se termine comiendo antes de diciembre los aumento salariales surgidos de las paritarias, la mejora de las jubilaciones, de la asignación universal por hijo y de la baja de Ganancias es un punto donde fijar la vista frente a un Gobierno que dice que la inflación es baja y que si no es así, él no tiene nada que ver.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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