A 70 días de otra derrota de Cristina y su Frente para la Victoria

HACIA EL DOMINGO 27/10

Faltan 10 semanas para el comicio del domingo 27/10, legislativas muy interesantes para profundizar la tendencia que dejaron en evidencia las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del domingo 11/08. Poco importa que, en nombre del cristinismo, Horacio Verbitsky, aferrado al análisis de un profesor universitario sin visión política -Javier Zelaznik-, intente demostrar que la derrota del Frente para la Victoria no fue tal. La crisis recorre la interna de la Administración Cristina, a todo lo ancho y lo alto, mientras la Presidente no sabe cómo reaccionar en forma positiva para impedir lo que ya se sospecha: que en 70 días le irá peor. Al respecto, aquí van algunos detalles:

18/08/2013| 11:25

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Faltan 70 días para el comicio. Desde el martes 13/08 a la tarde, Cristina Fernández analiza medida para consolidar su poder, para castigar a las corporaciones “enemigas” y sostener a sus aliados. Y siempre estamos hablando de dinero. Por ejemplo, casi con seguridad, el Gobierno presentará en el Congreso 1 o 2 proyectos de ley que no puedan ser rechazados por la oposición como un Impuesto a la Renta Financiera o la distribución compulsiva de ganancias entre empleados, se permitirían algunas importaciones y se negociarían fondos con los gremios.

por CLAUDIO M. CHIARUTTINI

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). 4 cosas eran seguras que pasarían si el oficialismo perdía las elecciones el domingo pasado:

> Cristina Fernández y su entorno no aceptaría el resultado,

> la Presidente de la Nación saldría a despotricar contra sus enemigos, mientras los minimizaba;

> el Gobierno duplicaría la apuesta y,

> esas 3 actitudes, acelerarían su decadencia.

Las primeras 2 ya se cumplieron, la 3ra. está camino a concretarse, lo mismo que la 4ta.

Lo que sorprende es que a algunos les sorprenda estas reacciones de la Presidente de la Nación y su entorno. El kirchnerismo lleva 10 años negando la realidad. No iba a comenzar ahora y, menos, a darse un baño de humildad por la lluvia de votos en contra.

Si algo queda en claro de las palabras de Cristina Fernández en Tecnópolis, todo un símbolo el espacio elegido para dar un discurso institucional de estas dimensiones, es que el Gobierno no cree que fueron derrotados por la voluntad de 74% de los argentinos, al contrario, fueron las corporaciones las responsables de que la ciudadanía no entendiera el mensaje político oficialista y de la consecuente merma en el caudal de votos.

Anclándose en su concepción setentista del mundo político, Cristina Fernández se prepara para castigar a industriales, gremios y bancos, para alinearlos para octubre. Sin duda el Gobierno cederá a alguno de sus pedidos, creyendo convencerlos de que están con voluntad de cambio pero, en realidad, van a terminar por “meterle la mano en el bolsillo”, dado que en el código de relacionamiento político del kirchnerismo, el dinero es el sustituto a la ideología cuando se trata de seducir a un grupo de interés.

Lo mismo está para “los que no llegaron”, es decir, intendentes y gobernadores que no lograron imponerse en sus respectivos distritos. Cristina Fernández, los responsabiliza en forma directa por la derrota electoral, sin recordar que, desde el inicio, la Presidente de la Nación decidió plebiscitar su figura y su gestión y, por eso, eligió “4 de copas” para encabezar las listas de los distritos más importantes.

¿Cuál fue el resultado de la estrategia de Cristina Fernández? El Frente para la Victoria tuvo su peor elección desde el 25 de mayo de 2003, la Presidente de la Nación sufrió la derrota más importante de un mandatario a mitad de mandato desde el regreso de la democracia, si se repite en octubre el resultado de hace una semana, perderá la mayoría en el Senado y la conducción de la Cámara de Diputados y arrastró a 13 gobernadores y cientos de intendentes a un fracaso inesperado.

Más números de la derrota: como fuerza nacional, el Frente para la Victoria perdió 30 puntos respecto al 2011 y 7 contra 2009. Esta diferencia en Córdoba fue 25 puntos menor que de hace dos años. En Santa Fe y Mendoza, 20 puntos menos. En Tucumán, pese a que ganó, cedió 15 puntos porcentuales. Y Cristina Fernández no se hace cargo del resultado.

No hay que esperar que el kirchnerismo se congele como cuando perdió la votación en el Senado por la Resolución 125. Aprendieron la lección. En 2009, cuando cayó derrotado Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa contra Francisco de Narváez, cambió al Jefe de Gabinete, por entonces era Sergio Massa, y tres ministros y Cristina Fernández gobernó dos años a fuerza de Decreto de Necesidad y Urgencia.

Desde el martes 13/08 a la tarde, Cristina Fernández analiza medida para consolidar su poder, para castigar a las corporaciones “enemigas” y sostener a sus aliados. Y siempre estamos hablando de dinero. Por ejemplo, casi con seguridad, el Gobierno presentará en el Congreso 1 o 2 proyectos de ley que no puedan ser rechazados por la oposición como un Impuesto a la Renta Financiera o la distribución compulsiva de ganancias entre empleados, se permitirían algunas importaciones y se negociarían fondos con los gremios.

Sin duda, también volarán los carpetazos. Si bien los intentos de desprestigiar a Sergio Massa las últimas dos semanas antes de la elección parecen haber traccionado votos a favor del Intendente de Tigre, por lo cual, la estrategia puede llegar a ser suicida para el oficialismo, la Casa Rosada no va a dejar de intentar “manchar” a sus opositores y enemigos declarados en el camino a las elecciones de octubre.

Pero más allá de las estrategias de la Casa Rosada, donde la sensación de “fin de ciclo” comienza a hacerse carne, en el peronismo se entabla la tarea de escribir otra historia. La tendencia natural del partido creado por Juan Domingo Perón de alinearse detrás del “macho alfa” se ha activado. Por ahora, las primeras adhesiones parten de ex gobernadores que sueñan con volver a recuperar el control de sus distritos usando como trampolín el nuevo liderazgo peronista (comoJorge Busti o Mario Das Neves) o de gobernadores que necesitan apoyo externo para retener sus distritos (como el caso de Daniel Peralta, en Santa Cruz, que salió 3ro. en su provincia).

En Buenos Aires, todo el mundo habla extraoficialmente. Lo cierto es que 40 intendentes necesitan revertir el resultado de las elecciones pasadas para poder retener el control de sus municipios. No es una tarea menor. Es una cuestión de supervivencia política, dado que frente a consejos deliberantes sin control del oficialismo, las posibilidades de ser depuestos aparece como un fantasma demasiado real.

Mientras el kirchnerismo está en ebullición tratando de absorber la derrota y encontrar la forma de revertirla, también el peronismo ingresó en un proceso de reacomodamiento profundo. Por esoDaniel Scioli, los hermanos Rodríguez Saá y Luis Barrionuevo reclaman aprovechar las PASO en 2015 para elegir candidato presidencial: saben que Sergio Massa es un poder naciente y todos buscan limitar ese crecimiento, no sea que el domingo 11/08 haya nacido un nuevo Néstor Kirchner

De esta forma, mientras el kirchnerismo busca su supervivencia y retener el poder, el peronismo ha comenzado un proceso de renacimiento limitando el poder del nuevo “macho alfa” que ha dado la votación. De allí que Felipe Sola, que tiene “0” poder en la Provincia de Buenos Aires, ya reclama la carrera presidencial de Sergio Massa, con lo cual, lo coloca en choque directo con el plan de Daniel Scioli. Así, deja al gobernador de Buenos Aires del lado del kirchnerismo, tal como el ex motonauta quería, heredando a una Cristina Fernández con poder demasiado debilitado, y un universo de electores menguante (¿le sirve a Scioli?).

El domingo pasado, no sólo Martín Insaurralde o Cristina Fernández fueron derrotados. Daniel Scioli fue el mayor perdedor de la votación. No sólo se quedó del lado perdedor de la elección, quedó a espaldas del aparato naciente peronista, no tuvo ni un solo diputado o senador propio ganando una banca, también el Frente para la Victoria se impuso en la elección para legislador bonaerenses y, entre los elegidos, Scioli no tiene un solo candidato que le responda. Es decir, ha quedado muy aislado y acompañando al kirchnerismo por las calles internas del cementerio.

Entre la oposición hay una lectura equivocada de las elección del domingo pasado. Tanto en el discurso de Elisa Carrió el domingo por la noche como en la cumbre de la Unión Cívica Radical aparece la creencia que se ganó por el “excelente” trabajo realizado los últimos dos años para debilitar a Cristina Fernández y al kirchnerimo. Nada más lejano de la verdad.

La lectura atenta del sufragio permite comprender que hubo un voto castigo contra Cristina Fernández que, en cada distrito, se encarnó de diferentes candidatos. En Elisa Carrió, el UNEN y el PRO en la capital federal. En Hermes Binner en Santa Fe. En Sergio Massa en Buenos Aires. En Mendoza a Julio Cleto. Y la lista puede extenderse.

En el Frente Amplio Progresista y en el radicalismo ya se comienza a hablar en una interna abierta entre Hermes Binner, Elisa Carrió y Julio Cleto Cobos para elegir candidato presidencial. Sergio Massa ya ha sido postulado por sus seguidores. El PRO, antes de entender que había perdido las elecciones en el único distrito donde gobierna, lanzó la campaña Macri 2015). Si hasta el Frente de Izquierda cree que ha comenzaron el camino para reemplazar al peronismo en la historia argentina…

Si bien los analistas consideran que es casi imposible revertir el resultado, el aparato político y clientelar del kirchnerismo lucha por su supervivencia y hará lo imposible por darlo vuelta. En paralelo, si la oposición sigue creyendo que los votos le llueven porque realizan un “excelente”trabajo para desnudar a la corrupción en el Gobierno, puede bajar los brazos y facilitar las maniobras fraudulentas en la votación de octubre.

Para que un partido político pueda hacer una fiscalización respetable de las urnas en una votación general debe tener 13.000 fiscales. Sin embargo, ni el PRO, ni el UNEN, ni el Frente Renovador, ni el Socialismo, ni el Frente de Izquierda, ni el radicalismo pudieron alcanzar ese número. Por el contrario, el Frente para la Victoria superó casi en tres veces esa cifra.

Además, según la red Ser Fiscal, se detectaron irregularidades en 28% de las más de 90.000 mesas que se habilitaron el domingo pasado. ¿Cómo espera la oposición que actuará el kirchnerismo peleando por su sobrevivencia cuando Cristina Fernández manda a La Cámpora a golpear puerta a puerta para convencer a la gente que se equivocó como votó?

En las próximas 2 o 3 semanas, la economía será el centro del discurso oficialista. Detrás de la ceguera presidencial, en la Casa Rosada saben que la votación fue resultado de un mal manejo de la economía. Sin embargo, deberían revisar sus apuntes: en la urnas, el Frente para la Victoria tuvo mejor elección que en 2009 cuando la economía destruía puestos de trabajo y el PBI caía casi 2%, que ahora, cuando crece el empleo, estamos en los niveles mínimos de pobreza de la historia reciente de la Argentina y el PBI crece 5%, según datos del INdeC.

Después de la derrota del 2009, la oposición no supo capitalizar el resultado de las elecciones. Por su parte, el Gobierno multiplicó su acción política y logró sumar 54% de los votos en 2011. Es difícil que la historia se repita. Sin embargo, en los próximos dos meses, se verá si la oposición, más allá de las palabras, está lista para ser un proyecto alternativo de gobierno.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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