“Un 26 por ciento de los votos nacionales se parece demasiado al 25 por ciento de Menem en 2003, cuando la socie dad lo notificó de que no lo quería como presidente”,

Elecciones 2013

Miércoles 14 de agosto de 2013 | Publicado en edición impresa

El análisis

Para la Presidenta, un horizonte de debilidad

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION

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Cristina Kirchner buscó en la noche del domingo la intimidad de Olivos y ahí se encerró hasta la tarde de ayer. Quienes la han visto dicen que notaron en ella las marcas de la depresión. Ha perdido casi el 50% de los votos nacionales en apenas dos años. Ya no puede engañar a nadie con la amenaza de una trampa reeleccionista.

Todas las derrotas tienen consecuencias más largas que la amarga lectura de los diarios del lunes siguiente. Con la economía cada vez más enredada y una política que ha fracasado, un horizonte de debilidad la aguarda a la vuelta de la próxima esquina.

Mario Ishii, el vistoso ex intendente de José C. Paz que había convertido en religión su lealtad a los Kirchner, reconoció ayer la derrota del oficialismo. "La gente está enojada con Cristina", dijo públicamente el que sigue siendo el mandamás de ese poblado municipio. Allí Sergio, Massa venció a la Presidenta y a Ishii.

El caso Ishii es una refutación al argumento del Gobierno de que la derrota del domingo es igual a la de 2009. El cristinismo suele agregar que dos años después, en 2011, la Presidenta ganó su reelección con más del 54% de los votos.

En 2009, Ishii prometió crear un batallón de vengadores para buscar a los traidores al kirchnerismo, muchos de los cuales eran, como él, intendentes del conurbano. Ayer debió aceptar la realidad o mirarse en el espejo. Prefirió la realidad.

Hay otra diferencia fundamental entre aquella sobreactuada lealtad y el realismo de ahora.

En 2009 había esperanza política. Los dos Kirchner, Néstor y Cristina, estaban habilitados para ser candidatos presidenciales dos años después. Ahora, cuatro años más tarde, Kirchner ha muerto y la señora de Kirchner está obligada a irse en 2015. El kirchnerismo hasta carece de un candidato propio para las próximas elecciones presidenciales.

El peronismo es un partido de Estado. Surgió de sus entrañas. No concibe la política si no es como un ejercicio permanente de poder. Las ideologías, a las que Cristina Kirchner es tan adicta, no le dicen nada. Puede tocar la melodía de Menem o la de los Kirchner con el mismo entusiasmo. Lo único que importa en el peronismo es la capacidad electoral de los dirigentes y, sobre todo, del líder nacional, necesariamente transitorio.

El propio intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, que también perdió el domingo, salió ayer a proclamar su fidelidad a la Presidenta. Pero terminó coincidiendo con Ishii: "Puede ser que la gente esté enojada", reconoció.

La adversidad sólo ha comenzado para la Presidenta. Es imposible imaginar a los barones del conurbano inmolándose en nombre de una líder con la que la gente está enojada. Esa descripción del estado de ánimo social corre por cuenta de dos intendentes que estuvieron hasta ayer al lado de Cristina, Ishii y Díaz Pérez. Muchos de los intendentes bonaerenses están buscando, por eso, un lugar cercano a Sergio Massa. Los intendentes no pueden impedir las derrotas, como se ha visto, pero pueden agrandar las victorias. "No traten mal a los que están pidiendo pista", instruyó ayer a los suyos el intendente de Tigre.

SUMAR SIN ERRORES

Massa sólo quiere sumar hasta octubre, porque una elección mejor que la del domingo lo colocaría definitivamente en la candidatura presidencial. La casi unanimidad de los encuestadores pronostica que ampliará su victoria, si, desde ya, evita los errores.

Tampoco la opción de los intendentes se reduce a elegir con quién serán más simpáticos. En octubre se renovarán también los Concejos Deliberantes de los municipios, que tienen capacidad para destituir a los intendentes. Éstos no pueden cometer un error porque podría ser el último.

"El Congreso ya no será una escribanía", anunciaba ayer, socarronamente, un legislador oficialista.

El bloque kirchnerista conservará un núcleo duro de férrea disciplina cristinista, pero es demasiado poco para aprobar cualquier ley. Muchos legisladores oficialistas sabían, por ejemplo, que la ley de reforma judicial no pasaría nunca por una revisión de la Justicia, porque era desmesuradamente inconstitucional. La votaron lo mismo. "Ya la frenará la Justicia", se conformaban. Así fue. Esa experiencia no podría repetirse ahora. Muchos legisladores vienen de provincias donde el cristinismo fue derrotado. Tampoco ellos serán bonzos de una causa perdida.

De hecho, algunos gobernadores peronistas comenzaron a hablar con Massa en las últimas 24 horas. Del único que se conoce nombre y apellido es José Manuel de la Sota, pero no es una novedad.

De la Sota se fue las cercanías presidenciales antes que Massa. Algunos gobernadores del Norte y de la Patagonia son los más ansiosos por ese diálogo. Las derrotas en el Norte y el Sur (y algunos puntos menos en la propia Buenos Aires) profundizaron el fracaso electoral de 2009. En el acumulado nacional, el oficialismo sacó cinco puntos menos que hace cuatro años.

"Un 26 por ciento de los votos nacionales se parece demasiado al 25 por ciento de Menem en 2003, cuando la sociedad lo notificó de que no lo quería como presidente", dijo ayer un gobernador norteño. ¿Para qué seguirían, entonces, al lado de Cristina?

DEBILIDAD POLÍTICA

La debilidad política de la Presidenta se notará también en la Justicia. Ya había jueces y fueros que se manifestaron en los últimos tiempos sorpresivamente independientes. Los jueces confirmaron que son la especie política con mejor olfato para detectar los cambios electorales por venir.

Guillermo Moreno podría ser procesado en los próximos días por abuso de autoridad en una causa iniciada por economistas perseguidos. Las causas por supuesta corrupción del vicepresidente Amado Boudou tomarán otro impulso. Los jueces justifican su inmovilismo en tiempos electorales con el argumento de que sus decisiones pueden tener efectos en las elecciones. Las elecciones ya pasaron y fueron perdidas por el oficialismo.

Algunos funcionarios políticos, los pocos que quedan entre tantos fanáticos encapsulados, aseguran que el relevo definitivo de Moreno mejoraría las posibilidades del Gobierno en octubre. El problema con el que choca esa franja del oficialismo es que la Presidenta se recupera siempre de sus depresiones negando la realidad.

Rodeada de grupos de sectarios, que el domingo les atribuían a los "gorilas" las primeras informaciones sobre la derrota, ignorar la existencia de las cosas no le es difícil.

Otra fuente oficial deslizó que el único cambio posible podría ser el reemplazo del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, por el actual diputado Roberto Feletti. Profundización pura y dura. Feletti es el que en 2011 expuso la teoría de que no hay límites para un gobierno que ganó las elecciones. Nunca explicó cuáles son los límites de un gobierno aislado y perdidoso..

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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