La máscara del relato que cae y deja al descubierto el rostro verdadero de la impostura kirchnerista.

OPINIÓN

DEL EDITOR AL LECTOR

La “letra chica” del kirchnerismo

POR OSVALDO PEPE

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21/07/13

Se conoce como “letra chica” a las cláusulascomplementarias o no explicitadas en los enunciados principales de un convenio, cualquiera fuere la naturaleza de éste. En el habla coloquial, y sobre todo en territorio político, la “letra chica” huele por lo común a razones ocultas y a veces hasta a negociados contrarios a la ética.

Con el desgaste de 10 años en el poder, y batallando en plena campaña para las primarias de agosto y las legislativas de octubre, el kirchnerismo empieza a mostrar la “letra chica” de su contrato ético y moral con la sociedad. En los últimos tiempos esas “letras chicas” brotan como hongos después de la tormenta. El acuerdo con Chevron, la designación de César Milani como jefe del Ejército, el nuevo aniversario de la AMIA, son los casos más actuales, pero no los únicos.

Cuando se expropió la española Repsol, la Presidenta anunció en medio de la euforia de la escenografía oficial la “soberanía hidrocarburífera” , como si se tratara de una gesta patriótica. Los justificadores a ultranza de la real politik K, nacionalistas de café, beligerantes berretas, ignorantes de toda ignorancia política, ni siquiera saben cómo fue todo. Vaciada Repsol-YPF por un acuerdo que el propio Kirchner avaló con Repsol para que ingresaran al negocio los Eskenazi, sus amigos banqueros del sur, luego caídos en desgracia, se habló de la epopeya de la reestatización. La “letra chica” terminó de conocerse la semana pasada. Es el ingreso de la estadounidense Chevron, a cambio de grandes facilidades: la eximieron de las retenciones y de la obligación de ingresar dólares de sus utilidades al país, a cambio de un aporte de US$ 300 millones en 60 días y US$ 940 millones de acá a un año.

Nada en términos de gran inversión.

El caso del general Milani, cuyo pliego tratará desde hoy el Senado es de un cinismo mayor.

Sospechado por su accionar como oficial de Inteligencia durante la dictadura, y de al menos un secuestro y una desaparición en los años de plomo, es una burla a la política de derechos humanos cuyos pilares iniciales fueron la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que clausuraron la impunidad genocida. Aquél fue el contrato moral con la sociedad: Milani y el inicial silencio cómplice del progresismo a su alrededor son la letra chica.

Finalmente, el jueves se cumplieron 19 años de la voladura de la AMIA: 85 vidas costó el ataque terrorista en julio de 1994, aún impune.

Kirchner habló en 2003 de “encubrimiento agravado” del Estado, pidió perdón por las víctimas y creó una fiscalía especial para investigar.

Todas las pistas condujeron a Irán. Kirchner y Cristina señalaron a ese Estado en la ONU. Y a la vuelta de los años, la “letra chica” ofrece un inexplicable pacto con Irán, que los amanuenses legisladores kirchneristas convirtieron en ley y tratado internacional. No con cualquiera, con el mismo Estado que se supone sospechoso del brutal ataque.

La “letra chica” es la esencia oficialista, verdadero sentido. La máscara del relato que cae y deja al descubierto el rostro verdadero de la impostura kirchnerista.

Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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