Ya van 18 asesinatos en 36 días …la Argentina KK es un paraíso !!!

Domingo 08 de julio de 2012 |

inseguridad

El crimen de un adolescente en Moreno

Ya van 18 asesinatos en 36 días: otra protesta de vecinos tras un crimen feroz en la Provincia

La gente marchó para pedir justicia por el homicidio de un adolescente atacado mientras esperaba el colectivo. Los asesinos escaparon.

ROBARON MIENTRAS DABA MISA

“La inseguridad no es una sensación”, afirmó el cura asaltado en Caballito

Parroquia. La Iglesia del Buen Pastor, donde ocurrió el robo. /MARCELO CARROLL

El padre Rodolfo Arroyo dijo que la inseguridad “es una realidad”, tras el robo de 4.000 pesos que sufrió en la casa parroquial de la Iglesia del Buen Pastor.

ENTRADERA VIOLENTA

Gonnet: golpean a un jubilado para asaltarlo

INSEGURIDAD

San Justo: le pegan dos balazos en una entradera

Andrés Cervello fue sorprendido por tres ladrones cuando entraba el auto en el garage de su casa. Uno de los disparos le perforó un pulmón.

Nunca es triste la verdad

Cristina doma al tiburón, pero la asedian las pirañas

Por Jorge Fernández Díaz | LA NACION

"A la mayoría de los analistas políticos les preocupa la fortaleza del Gobierno; a nosotros nos preocupa su fragilidad -dice el funcionario judicial mirando por la ventana-. El kirchnerismo está perdiendo la calle." Justo avanza por el lateral una manifestación con bombos y consignas durísimas contra Cristina Kirchner. El funcionario hace un breve silencio. Y yo le pregunto por qué. Lo hago de manera genérica: por qué exageramos las fortalezas, por qué le preocupa la fragilidad, por qué el kirchnerismo pierde la calle. Me mira entonces a los ojos y se explica: "A los analistas les alarma la eternización a cualquier costo en el poder, como si el kirchnerismo tuviera capacidad de mantener los niveles de aceptación política de las últimas elecciones. Este país es muy volátil, acá un día sos Gardel y al otro día estás en la lona. El kirchnerismo, como cualquiera que atraviesa una crisis económica y un desgaste de nueve años, es muy vulnerable. Aparte de eso, Néstor se cuidó muy bien de no perder su sociedad con Moyano y de mantener dominada la calle. Tenía una billetera generosa. Hoy a Moyano lo pusieron en la vereda de enfrente y la caja se secó".

Sucedió también algo que el funcionario reconoce cuando se lo recuerdo: ningún gobierno peronista osó nunca hasta ahora quebrar en cinco partes "la columna vertebral del movimiento". Ya hay dos CTA y pronto habrá tres CGT. A eso se sumó una fuerte atomización gremial, luego de un largo proceso durante el cual el Gobierno fue otorgando personerías jurídicas a sindicatos nuevos y dividiendo para gobernar y debilitar. Con eso quitó potencia a muchos caciques pero engendró, a la vez, demasiados actores nuevos: una cosa es negociar con cuarenta y otra muy distinta es vérselas con mil. Para no tener adversarios grandes, el kirchnerismo se llenó de múltiples enemigos pequeños. Fragmentó la protesta para restarle potencia y creó, en consecuencia, una suerte de caos. Eludió al tiburón blanco, pero ahora lo asedian las pirañas.

En los gremios de base han ganado presencia, a lo largo de este tiempo, los grupos de la izquierda más pura y dura. Que crecieron desafiando a los "negociadores" complacientes con las políticas oficiales. Y también haciéndose cargo del impacto que la inflación real y ahora la recesión produce en los sectores más bajos y sobre el empleo en negro. Esto se vio más dramáticamente en el mundo de los piqueteros: los viejos dirigentes que se sometieron al modelo son ya figuras políticas, aburguesadas y alejadas de la realidad callejera. Mientras tanto, los piqueteros más radicalizados caminan los barrios y pulsan el clima en los comedores populares. "Cuando vemos que sólo vienen a comer los chicos con la abuela sabemos que la cosa no está tan mal. Pero cuando vemos, como ahora, que muchos días vienen también los hermanos mayores y los padres desocupados se nos prenden las alarmas", cuentan.

A las permanentes sorpresas que producen gremios y piqueteros, se suman puebladas espontáneas a raíz de la inseguridad. Aquí también el kirchnerismo pierde la calle. Su deserción en el control del delito es una de las grandes contradicciones de un gobierno que promueve la intervención del Estado en todas las áreas y que brilla por su ausencia donde está en juego la vida. La única verdad es la realidad. Y la realidad es que, les guste o no a los intelectuales kirchneristas, esa desprotección, esa ruleta rusa en que se transformó cualquier ciudad, está al tope de las preocupaciones de los argentinos de todas las clases sociales. Sólo el núcleo duro del kirchnerismo intenta negarlo. Desde allí se alientan policías fofas y desorientadas, abolicionismo judicial, y sobre todo, un desvío dialéctico gestado por la culpa ideológica: para no hablar del problema acuciante hablan siempre de las raíces de la delincuencia, que son la pobreza y la falta de educación. Factores reales, pero que exigen soluciones de largo plazo. El sentido común indica que deben atacarse las causas mientras se atacan los efectos, y el kirchnerismo no sabe qué hacer. Y como no sabe qué hacer, no hace nada. Un pequeño ejemplo de la magnitud de su desidia puede constatarse en el escandaloso crecimiento del narcotráfico en la Argentina. Las noticias con nombre y apellido de narcos colombianos que operan en nuestro territorio ya se han naturalizado.

El CELS es una de las entidades más nobles y valiosas del país. Darle, sin embargo, la política de seguridad es como, en un juicio, entregar la decisión de una sentencia al defensor oficial del acusado. Más allá de eso, el progresismo tiene que armar un verdadero plan de seguridad y no regalarle a la derecha esa bandera. La derecha suele ser rústica y cruel, y tiene un romance implícito con la mano dura. Vaya paradoja: al borrarse, el kirchnerismo le regala a la oposición un gran tema electoral y nos condena a nosotros a una futura política cavernaria.

Todo este panorama conduce a una agenda política impredecible, un campo minado donde todos los días despertaremos con asombros desagradables y conflictos difíciles de desarticular. Si yo fuera Cristina Kirchner, en medio de tormentas y declives, trataría de fortalecerme olvidando revanchas, cerraría frentes, abandonaría la interna peronista, soldaría fracturas, repararía enconos, y haría una convocatoria seria para construir una política nacional de seguridad que sea sustentable, sensible y a la vez eficiente.

Pero, está claro, yo no soy Cristina..

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Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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