Pablo no es Emilce ni María Claudia: Diferencias sobre ‘la Noche de los Lápices’

Hoy (15/09) se cumplen 34 años de la denominada ‘Noche de los Lápices’, el secuestro de un grupo de jóvenes de entre 16 y 18 años, de la Unión de Centros de Estudiantes de la ciudad de La Plata. Ellos fueron detenidos en forma ilegal, torturados y la mayoría de ellos continúan desaparecidos. Por eso se conmemora el Día Nacional de la Juventud. También se recuerdan los 4 años sin Jorge Julio López, desaparecido en democracia.

| 16/09/2010 | 10:26

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). A las 15:00, la presidente Cristina de Kirchner encabezará un acto mediante el cual se nombrará al “Pozo de Bánfield”, eje de ‘La Noche de los Lápices’ en 1976, como Centro para la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Cristina estará acompañada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, Madres de Plaza de Mayo y la agrupación H.I.J.O.S.

El edificio fue cedido a la secretaría de Derechos Humanos de la provincia, que durante la ceremonia será la encargará de proyectar un video institucional realizado por alumnos de la Universidad de Lomas de Zamora.

El 16 de septiembre de 1976 ocurrieron los acontecimientos que se han bautizado como ‘La noche de los lápices’: jóvenes adolescentes, integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios de la ciudad de La Plata fueron secuestrados por militares

Pablo Díaz, 1 de los 2 sobrevivientes de los detenidos en el centro clandestino ‘Pozo de Bánfield’, luego alojado en la Unidad Penitenciara Nº 9 de Olmos, y que consiguió la libertad en noviembre de 1980, fue el co-autor de la historia que tuvo libro (escrito por María Seoane y Héctor Ruiz Nuñez, Editorial Planeta, 1986) y luego película (dirigida por Héctor Olivera). En ese relato aparece como eje del conflicto el reclamo por una rebaja en la tarifa del boleto estudiantil.

Luego esta historia fue cuestionada por otros acontecimientos: apareció otra sobreviviente de la tragedia, Emilce Moler, quien dejó en claro que había una militancia y un proyecto; y aportó su testimonio Jorge Falcone, hermano de María Claudia Falcone, quien reivindicó la historia original, que según él era por un proyecto revolucionario a alcanzar por la acción directa, que no excluía las armas.

Nada de todo eso justifica el secuestro de personas, la detención ilegal, la tortura y el asesinato. Tampoco cambia la definición de barbarie para la metodología de ‘guerra sucia’ imaginada por militares, policías y civiles durante el llamado ‘Proceso de Reorganización Nacional’. Sin embargo, permite acercarse a otro enfoque de la época, de sus personajes y de sus consecuencias.

“Soy el único que salió con vida del Pozo de Banfield, el único que estaba con ellos cuando me dijeron que tenía un salvoconducto que me salvaba de la ejecución y que me trasladaban bajo la amenaza de no contar nunca lo que había vivido, de lo que había sido testigo. Sólo ellos me gritaban que no los olvide y que los recuerde siempre”, dijo alguna vez Pablo Díaz.

Según él, un documento “elaborado en la Jefatura de Policía (bonaerense) decía textualmente que había que eliminar el semillero subversivo. El operativo partió de suponer la desarticulación política y militar de las organizaciones guerrilleras, y de los sectores universitario o barrial, de modo que buscaban la desarticulación de los secundarios. Todo hace pensar que ese operativo empezó por agosto y terminó sobre fines de noviembre”.

Sin embargo, no fue ese el enfoque del libro y la película basados en el relato original de Pablo Díaz, que hacía foco en el reclamo por el boleto estudiantil.

Pero había otros testimonios que promovían una revisión de la historia original.

Quien percibió antes que otros que había un enfoque distinto fue Viviana Gorbato, durante la investigación de su libro ‘Montoneros. Soldados de Menem. ¿Soldados de Duhalde?’, Sudamericana, 1999).

La ya fallecida Gorbato entrevistó al ex montonero Jorge Falcone (hermano de María Claudia Falcone, desaparecida en el ‘pozo de Banfield’).

Falcone le dijo a Gorbato: “Mi hermana no era una chica ingenua que peleaba por el boleto estudiantil. Ella era toda una militante convencida […]. Ni María Claudia ni yo militábamos por moda. Nuestra casa fue una escuela de lucha. […] La construcción ideológica de María Falcone y de quien les habla no fue libresca. […] Nadie nos usó ni nadie nos pagó. No fuimos perejiles como dice la película de Héctor Olivera… fuimos a la conquista de la vida o la muerte”.

Falcone agregó: “En el departamento donde cayó mi hermana se guardaba el arsenal de la UES de La Plata. Mi hermana no cayó solamente por el boleto secundario… La compañera María Clara (N. de la R.; por María Clara Ciochini, también desaparecida) era su responsable. No se agarraron a los tiros con el pelotón que las fue a buscar por no hacer mierda a los vecinos en un edificio de departamentos. No porque no querían o no podían”.

Y algo más: “Cuando se dio la película, yo fui llevado en andas con Pablo Díaz, el sobreviviente, del cine al Obelisco. Allí dije que mi hermana estaba en la clandestinidad con documento trucho, que respondía a una orgánica nacional revolucionaria. Eso puso a todos nerviosos. No querían escuchar esas cosas. (…) Mi hermana no era una Caperucita Roja a la que se tragó el lobo […]. Era una militante revolucionaria. […] Era miliciana. El miliciano era un tipo que podía revolear una molotov en un acto relámpago… También podían hacer una acción de apoyo a un acto militar de mayor envergadura”.

Entre el diálogo de Gorbato y Falcone ocurrió un hecho no menor: la publicación en el diario Página/12, en septiembre de 1998, de la entrevista de Victoria Ginzberg a Emilce Moler, otra sobreviviente de ‘La Noche de los Lápices’. Entonces el testimonio de Díaz ya no era el único y se sabía de 4 sobrevivientes: Moler, Gustavo Calotti -radicado en Francia- y una chica que vive en La Plata y Pablo Díaz.

Moler dejó en claro, contradiciendo el relato original de Díaz-Seoane-Nuñez, "Teníamos un proyecto político".

¿Por qué el relato original de Díaz-Seoane-Nuñez ignoró esto? Es probable que aquella historia hizo concesiones a las exigencias de la época: gobierno de Raúl Alfonsín, pacificación nacional. Revelar todo hubiese resultado muy complicado.

El reportaje de Ginzberg a Moler:

-¿Por qué su nombre no se asocia con La Noche de los Lápices?

-No fue algo deliberado. Fui cuidadosa porque la cosa pública es muy difícil de sostener a lo largo del tiempo. Sabía que tenía que tener otros objetivos en mi vida, pero también fueron historias de desencuentros. Hablé sobre el tema desde el primer momento, pero no estar en La Plata ni en Buenos Aires influyó muchísimo. A lo largo de estos años eso se ha ido modificando.

-¿Cómo era su vida antes del secuestro?

-Estaba en quinto año de Bellas Artes. Era muy alegre, llena de vida, con muchos ideales. En la vida cotidiana estudiaba dibujo, me dedicaba al grabado y me preocupaba por qué carrera iba a seguir.

-¿Estudió algo relacionado con el arte?

-No, soy matemática. La historia me cambió mucho. Salí a los 19 años de la cárcel de Devoto con libertad vigilada y rendí quinto año libre. Me sentía bastante vieja, quería tener una independencia económica y estudiar una carrera de arte me significaba mucha dependencia. Además tenía miedo, pensaba que me podían mirar peor si estudiaba arte. Busqué algo que no tuviera nada que ver con la realidad y elegí matemática.

-¿Cuándo pudo conectarse de vuelta con la realidad?

-Fui siguiendo los pasos que siguió el país. En el ’82 estaba en los últimos años de la facultad y ya estaba participando de los incipientes centros de estudiantes. Tuve el aislamiento necesario para protección, nada más. Estuve inmersa en toda la problemática de Malvinas y luchando por la democracia.

-¿Qué se acuerda de la noche del secuestro?

-Desgraciadamente todo. Fue entre las 3 ó 4 de la mañana del 17 de setiembre. Llegó una patota grande de hombres fuertemente armados a mi casa y encañonaron a mis padres con armas largas. Buscaban a una estudiante de Bellas Artes. Cuando aparezco yo, que era muy chiquita, parecía menos de 17 años, no me querían llevar. Se iban a llevar también a mi hermana mayor, finalmente, como no había lugar en el auto, a ella la dejaron. Era un plan deliberado pero también jugaba mucho el azar.

-¿Qué pasó después?

-Me encapuchan, me atan, me meten en una auto y me llevan a un lugar que, mucho tiempo después, supe que era el centro clandestino de Arana. Ese es uno de los recuerdos mas dolorosos que tengo porque durante toda la semana recibí torturas y en los momentos en que no me torturaban a mí, escuchaba cómo torturaban a otros. Ahí me encontré con Gustavo Calotti. También pude reconocer los gritos de dolor de Horacio Ungaro y compartía la celda con Claudia Falcone y María Clara Ciochini y con otras personas más. Lo que se puede contar de esos momentos es el horror, la situación límite, la degradación como ser humano, como mujer. Es indescriptible. Después de una semana en Arana me trasladan. A los chicos que hoy están desaparecidos los hacen bajar en otro lugar, los que sobrevivimos continuamos.

-¿Adónde la llevaron?

-A la Brigada de Investigaciones de Quilmes. Allí no recibí tortura física, pero seguía vendada, atada, en calidad de desaparecida. Después pasé a la comisaría 3ra de Valetín Alsina, en Lanús, donde me sacaron las vendas y me desataron, pero todavía estaba ilegal. En enero del 1977 me legalizaron y pasé a la cárcel de Devoto, siendo menor. En Arana era como que no tenía conciencia, no sabía lo que pasaba al minuto siguiente en mi vida. Pero cuando cerraban las rejas de la celda sentía morir. Hasta que recibí las primeras visitas. Como siempre, rescato la solidaridad de los compañeros. Pasé algo más de un año y medio en Devoto hasta que me dieron la libertad vigilada y me dijeron que me vaya de La Plata, debía ser muy peligrosa. Con mi familia decidimos venir a Mar del Plata.

-¿Volvería a vivir en La Plata?

-Me costaría mucho reconstruir mi vida en La Plata. Es una ciudad que me trae mucho dolor porque en cada calle veo las imágenes de los compañeros que hoy no están, que desgraciadamente son muchos más que estos seis chicos que están desaparecidos, y son ausencias que duelen mucho. Tardé veinte años en volver a mi escuela.

-Su padre era comisario inspector ¿cómo vivió el secuestro?

-Fue durísimo. Si bien no sabía lo que estaba pasando porque ya era jubilado, tenía más noción que mi mamá de lo que podía ocurrirme. Nunca fue un policía demasiado convencido, así que desde lo ideológico no fue tan terrible, pero como padre sintió que no podía hacer nada, que su cargo no le servía, que después de una vida íntegra de trabajo tenía que pedir por la vida de su hija y no le daban bolilla. Se puso en el rol de padre, no en el de policía, y luchó conmigo a brazo partido, me comprendió y me apoyó, igual que mi madre, y pienso que eso fue una de mis llaves de salvación.

-¿Qué le cuenta a sus hijos sobre la dictadura?

-Tenemos el tema instalado de una manera natural. Además la mayoría de nuestros amigos vivieron esos años y también aportan. Lo más importante es que no me vean derrotada, abatida, ese sería el principal triunfo de los militares. Me ven íntegra, con ganas de seguir hablando, luchando y sin miedo a participar. Eso es lo que les trato de transmitir.

-¿En qué cambió en estos años?

-No cambié mucho, salvo por los años y las arrugas. Nunca me arrepentí de lo que pensaba. Pelear por una sociedad más justa, que todos tengan dignidad y trabajo, me parece que sigue siendo absolutamente vigente. Y si seguir pidiendo justicia en este país es un idealismo sigo siendo idealista. Cambié en la pasión que ponía en esas cosas y en tomar conciencia de que no vamos a ser protagonistas de ningún cambio importante. Pero bueno, seremos una buena retaguardia.

-¿Qué le pareció la película La Noche de los Lápices?

-Muestra lo que significó la desaparición de los chicos de una manera bastante fidedigna y tiene componentes de película respecto de las historias de alrededor. Hay que rescatar que sirvió para que este hecho se conozca. Ese es un mérito indiscutible, pero hay que recrearlo con verdaderas historias. Creo que con La Noche de los Lápices se hizo un modelo de lo que pasó en nuestro país, que hay que recrearlo con lo que fue dejado de lado y lo que yo y otros podamos aportar no entra en contradicción con lo que se sabe sino que muestra una dimensión más profunda del horror.

-La Noche de los Lápices se asocia a la lucha por el boleto estudiantil pero usted habla de una lucha política más amplia.

-No creo que a mí me detuvieran por el boleto secundario, en esas marchas yo estaba en la última fila. Esa lucha fue en el año ’75 y, además, no secuestraron a los miles de estudiantes que participaron en ella. Detuvieron a un grupo que militaba de una agrupación política. Todos los chicos que están desaparecidos pertenecían a la UES, es decir que había un proyecto político, con escasa edad, pero proyecto político al fin.

Actividades

Este jueves, las escuelas de la Provincia de Buenos Aires recordarán el episodio histórico, en el marco del “Día de la Reafirmación de los Derechos del Estudiante Secundario”.

Según lo establecido por el Calendario Escolar 2010, las actividades alusivas se desarrollarán en los establecimientos educativos de nivel primario, secundario y terciario -tanto de gestión estatal como de gestión privada-, a través de un acto solemne que se realizará durante una hora de clases.

“Esta actividad escolar apunta a recordar La Noche de los Lápices promoviendo la reflexión y las actitudes favorables en torno del respeto absoluto a los estudiantes secundarios y a su defensa”, aseguraron desde la cartera educativa bonaerense.

En tanto, la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada adelantó que formará parte de una convocatoria a 34 años de la Noche de los Lápices.

La organización convoca junto a la Coordinadora unificada de estudiantes secundarios a la movilización prevista para las 13:30 en la Plaza San Martín bajo el lema “Porque los lápices siguen escribiendo”.

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Acerca de Hari Seldon

Seldon nació en el 10º mes del año 11.988 de la Era Galáctica (EG) (-79 en la Era Fundacional) y murió en 12,069 EG (1EF).Es originario del planeta Helicon.Profesor de Matemáticas,crador de la PsicoHistoria.
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