Lo que ocultó el silencio de Cristina

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Algunas malas lenguas –las muy malas—vinculan la afonía y la desaparición de Cristina Fernández de la escena por varios días con la larga y complicada disputa con los fondos buitres. ¿Un reflejo, tal vez, de su fatiga laboral? Según aquellos mismos intérpretes, habría que indagar la explicación por otro lado: una somatización, en la jerga psicológica, de la inquietud que le causaría a la Presidenta el empeño de los buitres por escarbar en las rutas clandestinas del dinero K, que tiene a Lázaro Baéz como estandarte. Tampoco la suerte del empresario patagónico la alcanzaría desvelar. El verdadero problema serían los secretos financieros de la familia Kirchner que podrían salir a la luz si los detectives contratados por los holdouts sacudieran las alfombras de las sociedades fantasmas descubiertas en Nevada, Estados Unidos. Entre tanto rumoreo intenso, a propósito, comenzó a circular uno que estremece. Parte del dinero descubierto en el exterior –afirman– podría corresponder a aquellos U$S 535 millones pertenecientes a Santa Cruz, que Néstor Kirchner sacó de las arcas provinciales antes que estallara la crisis del 2001.

El Gobierno se encargó de atizar esas dudas con el manejo desprolijo que hizo del estado de salud presidencial. Esa es una cuestión que, con altibajos, el kirchnerismo no logró resolver en una década. También sucedió con las enfermedades del ex presidente. Cristina se recluyó desde el viernes pasado. Según el parte médico, debía guardar reposo durante 48 horas. Es decir, el fin de semana. Jorge Capitanich anunció el lunes que la mandataria estaba “extraordinariamente bien”. Ayer, sin embargo, comunicó a primera hora que había decidido aplazar su visita a Chaco. Horas después el portavoz, Alfredo Scoccimarro, dijo que ese viaje lo haría, al final, mañana. Pero que suspendía el acto previsto para hoy en La Plata, por el aniversario de las Madres de Plaza de Mayo. Scoccimarro subrayó que la Presidenta estaba desde ayer desarrollando tareas normales en la residencia de Olivos. Su agenda figuró todo el día en blanco en el sitio presidencial de internet. Al final apareció en un mensaje grabado por cadena nacional para hablar del Código Penal. Un galimatías.

Las voces del poder que sustituyeron su silencio quizás hayan ayudado poco a aplacar la faringitis presidencial. Las sombras de Amado Boudou y de Báez envolvieron casi todo el discurso oficial. Julio Alak anotició, por ejemplo, que en cualquier ministerio se suelen perder expedientes. Un descubrimiento en la era de la informatización. Esa excusa pueril tuvo una razón: la imposibilidad de negar que se esfumó de la Inspección General de Justicia, que depende de su ministerio, un informe de 22 páginas sobre el caso Ciccone. Se trata del escándalo que tiene en jaque desde febrero del 2012 al vicepresidente.

El micrófono fue ocupado mas tarde por Ricardo Echegaray. Nadie comprendió muy bien por qué el titular de la AFIP mechó el nombre de Cristina con el de Báez, afirmando que no son socios, durante una rueda de prensa convocada para hablar sobre una denuncia contra el empresario K por la compra de facturas truchas. Aclaró, en cambio, que la Presidenta y el constructor tendrían vínculos comerciales. A lo mejor, refirió al alquiler de cientos de habitaciones –nunca ocupadas—que Baéz hizo en tres de los hoteles de El Calafate, propiedad de Cristina. Coincidencia o no, los fondos buitres andan en Nevada detrás de esas posibles conexiones.

El trabajo de esos extorsionadores sería de un celo profesional que contrasta con la acostumbrada improvisación del kirchnerismo. Aquello de la presencia de detectives que siguen las rutas del dinero clandestino K no constituye una metáfora. Los holdouts contarían con la asistencia de una agencia británica privada dedicada al descubrimiento del dinero sucio. Habrían actuado, incluso, cuando los buitres presionaron al gobierno de la República del Congo, en Africa, también por una deuda en default impaga.

El mayor interrogante, con esa realidad a la vista, sería desentrañar los motivos de la intervención de Echegaray. ¿Un pedido expreso de la Presidenta? ¿Un error involuntario en medio de una aclaración embarazosa sobre Báez? ¿O un mensaje intimidatorio hacia el interior del Gobierno, donde el titular de la AFIP suma connotados enemigos?

No habría respuesta certera. Pero Echegaray no acostumbra, porque si, a arrojar cartas por el aire. Alcanza con un antecedente: cuando se creyó rozado por el escándalo Ciccone no vaciló en ventilar el tráfico de influencias de Boudou para que se permitiera, con un plan de pago especial, el levantamiento de la quiebra de la imprenta.

El principal enemigo interno de Echegaray es ahora Axel Kicillof. El ministro de Economía, en su trepada en el poder, pretende ocupar la AFIP con tropa propia. Cuestiona, además, manejos de la entidad recaudatoria con la operatoria del dólar ahorro. Por allí se siguen fugando, con la perseverancia de una hormiga, los dólares que Kicillof no consigue en el exterior y necesita para una economía que no logra abandonar su tobogán.

El Banco Central, la UIF (Unidad de Información Financiera) y la Comisión Nacional de Valores realizaron ayer un sobreactuado procedimiento en las cuevas del microcentro para incautar dólares del mercado ilegal. Al mismo tiempo, el sistema de la AFIP para la venta de dólares ahorro dejó de funcionar.

El dilema de Kicillof continúa siendo la escasez de dólares. El swap firmado con China nunca se termina de activar. El progreso de la relación con la Rusia de Vladimir Putin está por el momento circunscripta a la televisión. El ministro mendiga anticipos a los exportadores de cereales.

Así las cosas, Kicillof teme que en algún momento deba aflojar la tensión con los fondos buitre. Pero esa tarea se torna cada vez mas difícil e incierta en la medida que los holdouts continúen dispuestos a divulgar la corrupción kirchnerista en el exterior. También la misma realidad podría mirarse desde otra óptica. Las denuncias que van aportando los buitres quedarán en la nada si Cristina decide terminar el año que viene con el pleito.

La oposición hizo poco y nada con el entramado de esa historia misteriosa. Recién en las últimas horas se conoció una gestión de Margarita Stolbizer. La diputada bonaerense del GEN (dentro de la alianza del Frente Amplio y UNEN) presentó nuevas pruebas en Uruguay que demostrarían vínculos entre empresas de Baéz radicadas en esa nación y otras en nuestro país y en el extranjero. En Montevideo, la jueza en lo Penal, especializada en Crimen Organizado, Adriana de los Santos, sustancia dos causas por lavado de dinero que involucran al empresario patagónico. Esos trámites están paralizados porque desde hace un año y medio la justicia argentina no responde sus exhortos. La magistrada está dispuesta a insistir.

Stolbizer llevará la misma información a Suiza, donde los buitres habrían hallado un giro de Baéz de U$S 65 millones distribuidos en tres bancos.

Ninguna de aquellas novedades parece conmover a Sebastián Casanello. El juez conduce las investigaciones sobre el empresario K y el presunto lavado de dinero. Pero lo hace a su ritmo, perezoso, sin preocuparse por la ampliación de informaciones que requieren Suiza y Uruguay. No está en ese lugar de la Justicia por casualidad.

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Y Néstor tomó un expediente de licitación, lo firmó y repartió entre sus discípulos diciendo: “Tomad y v ivid todos de él, pues este dinero fue recaudado por vosotros, haced esto en conmemoración mía”. Y los apóstoles c umplieron. Evangelio según De Vido 9, 15-30%

Evangelio de El Modelo de los últimos días

Miércoles, 24 de septiembre, 2014

El joven pastor de Palermo se acercó al elegido, recién llegado de sus 40 años en el desierto patagónico, y le pidió que lo ilumine. Máximo tragó un poco y dijo: “A caballo es con dos huevos, no con uno”. El joven pastor le besa la mano y se retira emocionado.
Evangelio según Juan, el de la ESMA, 19, 24-26

0924_Masimo_2En medio del debate por definir desde cuándo la educación está hecha mierda, un payaso demuestra que terminó la secundaria por ser el hijo del gobernador al afirmar que a la madre le tienen miedo y por eso no la enfrentan en las urnas. El chascarrillo encima queda en orsai cuando las últimas encuestas afirman que Cristina no ganaría ni compitiendo contra el Mago sin dientes.

Ante la notoria carencia de un currículum vitae, lo anuncian con los méritos de haber sido producto de un polvo entre dos futuros presidentes y con un ítem sobresaliente: “No juega a la Play”. Lo escuchamos hablar, lo vemos. No queda otra que reconocer que es una mezcla de ambos padres: los gestos y la dicción zezeosa de Néstor, las ganas de laburar y las tetas de Cristina. Y el peso combinado de ambos.

Mientras el elegido hablaba de lo bien que está el país, los vecinos de La Paternal que llevan once meses de problemas energéticos se dividían entre los que no podían escucharlo por falta de luz y los que podían escucharlo para putearlo. En medio del discurso de las bondades del modelo, una formación del Sarmiento que debería circular bajo tierra desde diciembre de 2013, se lleva puesto un auto y la vida de su conductor.

El gobernador bonaerense que quiere la presidencia, con la mitad de la provincia bajo el agua y la otra mitad colocándole esnórqueles a las vacas, celebró el encuentro de los que pedían la re-re de Cristina. El resto, mirábamos con asombro cómo siempre se puede ir más allá en la desesperación de alimentar el ego ajeno. O sea, un montón de traumados sacrifican toda posibilidad de analizar el porqué de sus vidas sin perspectivas de progreso, para alimentar el ego de otro, que no para de progresar a pesar de que hace un par de décadas cruzó la barrera de lo que cinco generaciones venideras podrán gastar.

En lo particular, me resulta desmoralizador el análisis de quienes creen que buscarán quitarle legitimidad al próximo gobierno “porque Cristina fue proscripta”. Merecen la misma seriedad que la Selección de Fútbol de Groenlandia negando la legitimidad de Alemania como campeón del Mundo, ya que la FIFA no los deja participar de los torneos.

En referencia al probable miedo ante el quilombo que puedan armar pibes cuyo concepto de violencia cívica consiste en putear por Twitter, va un pequeño concepto peronista: hay dos grupos a los que temer desde el Gobierno, divididos en los ciudadanos rasos y los sindicatos movilizados. Para que los primeros sacudan la calle, hay que cumplir con dos factores: inflar demasiado los huevos y estar lejos de una elección de cambio de ciclo. En cambio, los segundos se sacan de quicio con sólo quedarse afuera de las negociaciones. Los primeros son pacientes por naturaleza. Los segundos, no. Si se hacen medianamente bien las cosas y a los sindicatos se los acomoda pronto, la gobernabilidad queda garantizada hasta nuevo aviso, aunque en las bases nos comamos los piojos.

Esto, los camporitas prefieren no abordarlo. En 2003, cinco años antes de que se les cruzara por la cabeza que Néstor era El Estadista, Kirchner recibió a Hugo Moyano en su despacho. El Negro, que había hecho campaña para Adolfo Rodríguez Saá, cayó con un listado de 15 reclamos sindicales. Kirchner ni lo leyó, se lo pasó a Alberto Fernández y le dijo “arreglá todo lo que piden” y le sumó una oferta que Moyano no pudo rechazar: la Secretaría de Transporte de Cargas la comandaría el camionero que eligiera el sindicato. Moyano no pudo oponerse, la CGT más hinchapelotas quedó del lado del Gobierno y nos abrocharon a todos.

0924_Cris_PapaUnos días después de la muestra de desprecio hacia todo el que no está conforme con el gobierno más mejor de la historia de la galaxia, los que acompañaban a Máximo en el altar de Argentinos Juniors viajaron al Vaticano. La velocidad con la que viraron de un discurso anticlerical a buscar desesperadamente la selfie con Pancho, sólo es comparable con lo que tardaron en dejar de comprar trajes en cuotas para pasar a adquirir propiedades al contado.

Cristina llegó con un ejército de saqueadores. Contrariamente a lo esperado, la que consiguió el milagro fue la Presi, al lograr que al Papa lo miren de costado en su país de origen. En lo concreto, a Francisco le llevaron de regalo una imagen de la Virgen Desatanudos, una remera de La Cámpora y a Aníbal Fernández. No se sabe bien de qué hablaron a solas, pero por los dichos de Cristina, Francisco defiende hasta el Matrimonio Igualitario. Así como su ancestro, León El Grande, convenció a Gensérico para que sus vándalos saquearan Roma, pero no la incendiaran, Francisco logró que la comitiva de vándalos saqueara su imagen, pero no se llevaran ninguna reliquia.

Y el peregrino se acercó al nuevo mesías y le preguntó: “Maestro, tantos son los caminos para tomar sin conocer el destino ¿Cómo debo elegir?” Entonces Máximo tomó aire y, mirando al infinito, dijo: “La Play 4 es un caño, pero todavía no tiene tantos juegos”. Todos elevaron sus plegarias en agradecimiento.
Evangelio según Larroque, el Cuervo 5,14-16

0924_Cris_SorosEl misticismo posmisa dominical duró poco y Cristina arrancó a las puteadas al día siguiente cuando notó que el diario del Vaticano le dedicó una página a la visita del Presidente de Letonia, y un recuadrito al pie al encuentro con la mandataria argentina. Por suerte, tanto discurso a favor de la humildad ya quedaba atrás y se dirigía a Nueva York.

Al llegar a la Meca del capitalismo internacional, la comitiva presidencial inició tareas de inteligencia para derrotar al imperio desde adentro y se fueron a comprar los flamantes teléfonos de Apple. El que no tuvo suerte fue Wado de Pedro, a quien llevaron a que conozca a Ban Ki-moon. Veinte minutos y dos fotos más tarde, Cristina estaba sentada en otra reunión. La buena: eran sindicalistas. La mala: no eran argentinos. Todo no se puede.

Allí, la Presi les contó a los presentes la historia del capitalismo, los flagelos del neoliberalismo y la tragedia de vivir en un mundo en el que un par de especuladores puede hacer mierda toda una economía. Apurada porque tenía que tomar el té con George Soros, el especulador que hizo mierda toda la economía del Reino Unido en soledad, Cristina mandó algunas frases para la posteridad, como pedir que el eslogan antibuitre sea “No llores por mí, the world” y “Argentina es la nueva Arabia Saudita”. Como opinar es gratis, la genia criticó a los ingleses por estar contentos de haber conservado a Escocia, y afirmó que ella estaría preocupada “si alguna provincia quisiera separarse y sacara el 45%”. No, no frenó a pensar en el concepto etimológico de “Reino Unido de la Gran Bretaña”.

0924_SantoroAl día siguiente, Andrés Larroque, José Ottavis y Wado de Pedro fueron a llevar su militancia a las universidades yankis. Terminaron charlando en un centro de posgrados y bachilleratos artísticos, mientras Leandro Santoro se sentía parte del cambio sirviendo café.

Con los millonarios militantes haciéndose los iluminados en un lugar sin acceso a la prensa, en la Argentina un motochorro cuestionaba a su víctima canadiense por no haberse quedado en Argentina para hacer la denuncia. En vivo. Cinco minutos más de programa y pedíamos la extradición para juzgar al canadiense por estigmatizar al pobre caco.

De todo lo ocurrido en los últimos días, lo más relevante es que dentro de unos años se nos cagarán de risa. En unas décadas, cuando nuestros nietos nos pregunten si es cierto que el gobierno que más se cagó en la Iglesia en los últimos tiempos terminó peregrinando a Roma, que Cristina buscó el apoyo de George Soros para pelearle a los especuladores, que en Nueva York Cristina dio lecciones de historia capitalista a la salida de su hotel de veintitrés estrellas, que el país quedó en manos de un tipo con domicilio en un médano procesado por quedarse con una imprenta y truchar el 08 de un auto, y que la Presidenta criticó el imperialismo yanqui por entorpecer el mercado de los limones, les diremos que sí, que pasó y en tan sólo cinco días. Y ahí mismo nos tramitarán la estadía en el geriátrico. Por seniles. O por votar como el orto, da igual.

Cuando tengamos que explicar que un gordo impresentable que no pasaría el primer filtro de un preocupacional, fue el principal orador de un acto onanista en el que 10 mil monotributistas, 10 mil desesperados por pegar un contrato y 20 mil arriados del country 31 de Retiro aplaudieron lo que querían escuchar, nos pondrán un chaleco de fuerza y nos despacharán con la renovación número 137 del documento entre los dientes.

Gracias al Barba, la prueba será suficiente y no tendremos que relatar doce años y medio en los que los opositores se hicieron oficialistas, los oficialistas encabezaron la oposición y los progres votaron peronistas. 25 semestres en los que las inauguraciones de terrenos baldíos fueron presentadas como reformas fundacionalistas, en los que cualquier error fue culpa ajena y cualquier trámite de gestión de gobierno debió ser agradecida como si se tratara de una dádiva. 150 meses en los cuales fuimos testigos de cómo se kirchnerearon hasta las cucharitas plásticas de café, mientras nosotros -por solidaridad del gremio- éramos tratados de quejosos por ser víctimas de algún que otro robo, de alguna que otra paliza, de algún que otro corchazo. 4.368 días en los que tuvimos que explicar cada cosa que dijimos, por qué la dijimos, desde dónde la dijimos.

Por suerte, no nos creerán.

Y Néstor tomó un expediente de licitación, lo firmó y repartió entre sus discípulos diciendo: “Tomad y vivid todos de él, pues este dinero fue recaudado por vosotros, haced esto en conmemoración mía”. Y los apóstoles cumplieron.
Evangelio según De Vido 9, 15-30%

0924_Nestor

Mercoledí. Oremos.

Publicado por Lucca
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Si le pasa algo a la Argentina, ya sabemos hacia dónde mirar.

FIN DE CICLO

El peor momento de CFK

El Gobierno ve traición detrás de cada moderado y suma tantos errores como enemigos de fantasía. Fábrega, Duhalde y los voceros rentados.

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Victimizada Cristina Fernández

Victimizada Cristina Fernández | Foto: Pablo Temes

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Cristina acaba de atravesar su peor semana desde la triple paliza que el Gobierno recibió en la batalla por la 125. Incluso se pueden encontrar algunas similitudes en la irracionalidad de luchar contra fantasmas producidos por su propia imaginación. Contra el campo, eran los gorilas y oligarcas a quienes había que sacarles una tajada más grande de la renta extraordinaria de la soja. Sin embargo hoy, según Cristina, perdieron plata a lo pavotepor no hacerle caso a ella y dejarse llenar la cabeza por los medios hegemónicos. Ahora, contra el sistema financiero, son los buitres y magnicidas quienes se confabularon con Barack Obama, el juez municipal y senil elegido por el kirchnerismo, los terroristas de Estado Islámico, ex bancos aliados y cuevas varias en un operativo de pinzas que intenta voltear su gobierno. Ellos también tienen una renta extraordinaria. En esta década se cansaron de ganar plata a lo pavote, pero ahora son golpistas y no se sabe bien con qué intenciones.

Cristina llevó sus delirios al extremo con el fin de victimizarse. Empieza a dar pena la tragicomedia del último año de su gobierno. No hay un solo indicador económico alentador. La única producción que aumenta es la de buitres. El oligopolio de comunicación del Estado fabrica todos los días un nuevo buitre. Ayer fue Ricardo Lorenzetti, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, quien tuvo la “osadía” de confirmar que hay inseguridad y que no hay una política seria de combate al narcotráfico. Como la realidad es decodificada como un ataque al Gobierno, en pocas horas salieron tres soldados de Cristina a vengarse. Coqui denunció que los jueces son ineficientes, que no pagan impuesto a las ganancias y que no tienen que mostrar sus declaraciones patrimoniales. Un tal Darío Ruiz, del ministerio del área, se encargó de decir que el Gobierno cuida a sus ciudadanos y Víctor Hugo Morales aseguró que la máxima figura de la Justicia argentina está atrapada por la “pandilla de Magnetto”.

No se observa al equipo económico en operaciones técnicas para quebrar el aumento de la inflación, la recesión y el desempleo. Todo lo contrario, parece que Axel y Cristina se potencian en sus personalidades soberbias y sus miradas conspirativas. El ministro dijo que era el mejor de la historia en ese puesto y que los empresarios se hicieron los vivos mientras no estuvo él. El operativo que lideró desde la maquinaria del Estado para tirar por la ventana al “viejo” Juan Carlos Fábrega desnudó la simbiosis que tiene con Cristina. Guillotinar a una persona prudente, experimentada y respetada y reemplazarla por un talibán obsecuente y prepotente como Alejandro Vanoli es todo un símbolo que resume la etapa. Para ellos, moderación y diálogo equivalen a traición. Es la continuación de la caza de brujas por otros medios. Es la reivindicación de Guillermo Moreno. Es como si Cristina dijera: “Volvé, Guillermo, te perdonamos”. Y es un mensaje para los ministros que sueñan con irse del gabinete. Nadie se va sin un carpetazo de los espías, a nadie se le niega un hostigamiento ni una acusación de corrupción. Cristina no les agradece los servicios prestados. Utiliza los servicios de inteligencia para aniquilar el prestigio y el buen nombre de quien trabajó lealmente durante una década y fue amigo de Néstor, igual que Rubén, el hermano del ex presidente del Banco Central, que alguna operación de contado con liqui hizo para el ex presidente. Pronto habrá más detalles sobre esta vinculación y respecto de la relación casi de hermandad de negocios entre Kicillof y el dueño de un fondo de inversiones llamado Latam Securities.

Cristina corre desbocada para destruir todos los pilares del modelo de Néstor Kirchner. Fábrega era uno de los últimos ladrillos que quedaban en pie. Tal vez eso es lo que le molesta de Eduardo Duhalde, a quien apoyó en su momento y de quien recibió el respaldo definitivo Néstor Kirchner. Duhalde, lejos de todo, carente de poder y ambición, hastiado por las 17 veces que fue acusado de golpista, dijo “tengo inflamación testicular”, aunque luego se arrepintió por la grosería. Explicó el encono de Cristina de manera bastante reveladora: “Yo le dije a Néstor que ella no tenía capacidad para gobernar. El la maltrataba en público, la hacía callar. Me dijo que me quedara tranquilo, y así surgió el doble comando. Pero la política murió con Néstor y quedó claro el primitivismo y la falta de condiciones de ella”. Habría que agregar que Cristina, además de cerrarse sobre sí misma, es intransigente y no escucha a casi nadie. Pero cuando descubre a alguien que la seduce intelectualmente, se entrega y le abre totalmente las puertas de Olivos: la primera vez lo hizo con Amado Boudou. Y la segunda con Axel Kicillof. Así nos fue y así nos va”.

Fue patética la actuación del periodismo adicto y subsidiado. Durante dos meses se cansaron de repetir a coro con Coqui Capitanich que eran mentiras las peleas entre Axel y Fábrega que los medios independientes develaron. Incluso cuando ya era vox pópuli la renuncia, no dieron la noticia esperando “instrucciones”. Llegaron muy tarde con la noticia, y eso es uno y sólo uno de los motivos por los que nadie los mira ni los escucha ni les cree. Después, salieron a “matar” a Fábrega como si fuera un delincuente. Pocas veces quedaron tan claros los motivos del fracaso de la maquinaria propagandística de los Diego Gvirtz y compañía y los objetivos de ese grupo de tareas.

Pepe Nun, politólogo lúcido al que nadie puede acusar de derechista o antidemocrático, dejó de ser secretario de Cultura de Néstor Kirchner espantado por la corrupción. Parafraseó a Atahualpa Yupanqui para decir que hoy el cristinismo es “gente que se desorienta en patota”, ya que no tienen ideología, sólo apuestan al mito, el poder y el dinero. Y por eso “un día silban al Papa y al otro día se arrodillan ante Su Santidad”, y salen a peregrinar a Luján con la camiseta de La Cámpora y el cartel “Por un mundo sin buitres”.
Por lo pronto, si le pasa algo a la Argentina, ya sabemos hacia dónde mirar.

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Axel, el volteador de muñecos

Viernes 3 de octubre, 2014Por: Mundo Asís

Escribe Oberdán Rocamora – Redactor Estrella, especial para JorgeAsísDigital

Despojado De Vido. Despachado Moreno. Eliminado Fábrega. Sólo queda Echegaray.

El primer gran muñeco que Axel Kicillof -El Gótico- volteó fue Julio De Vido.

Al Ex Superministro lo convirtió, con el aval de La Doctora, en un secretario calificado. Un tío bonachón, sexagenario e inofensivo. Un peronista despojado, amante de los tangos de Julio Sosa, apenas útil por el caudal de información acumulada.

De Vido representa la memoria del kirchnerismo. Como en menor medida José López, El Neolopecito, quien también tallaba en aquellos tiempos nostálgicos del IDUV. Santa Cruz. Como muñeco, El Neolopecito aún no molesta (como tampoco molesta demasiado Alicita, La Fotocopia).

Atisbos vivos del pasado (superado) que no le bastaron para sobrevivir a Rod Cameron, El Golfista Bravío.

Es otro muñeco que Axel también desplazó de la Energía (que tanto falta). Lo liquidó como si fuera el vulgar muñeco Espinosa de Enarsa (para Romero, En Farsa).

Ambos muñecos fueron suplidos por un titán y una titana del flamante engendro de poder que cautiva generacionalmente a La Doctora.

Es la entente pragmática de los Tontos pero no Tanto, pero absorbida por La (Agencia de Colocaciones) Cámpora, que conduce virtualmente Máximo, En el Nombre del Hijo. Junto a Wado, El Salamín de Mercedes, y Larroque, el Solemne Distribuidor de Camisetas. Y Ottavis, El Peronista Originario.

La Cámpora es, después de todo, lo único que persiste con algo de mística, así sea artificial, en la armada agonizante del cristinismo.

Junto a Los Pibes grandulones para La Liberación, que suelen cantar en las paradas de los patios, La Doctora vuelve a sentirse aquella Samantha de Tolosa.

Aunque no pertenezca a la congregación dominante, a la señora Déborah, La Duquesa de Tierra del Fuego, se la deja continuar adentro. Para que aplauda a La Doctora, que en el fondo la estima. Y hasta valora, incluso, su empalagosa lealtad. Por ahora, la dejan también hacer “la suya”. Administrar el ducado patagónico, y también sus dilemas pasionalmente domésticos. No ampliaremos.

Tal vez el muñeco que a Axel le costó más voltear fue a Morenito, El Ingenioso Degollador.

Pero La Doctora le hizo caso a El Gótico y lo despachó a Morenito hacia Roma. Para que se ilustrara, durante el ocio creativo, con las clases del embajador Torcuato Di Tella. Y para se entretenga en las severas preparaciones de las visitas rituales a Francisco, El Gran Borocotó. Mientras entona, con el puño en alto, la marchita de Los muchachos Peronistas. En un coro de ángeles con Eduardo Valdés, El Nuncio Móvil. El Gordo Peretti y Maradona.

El último muñeco que Axel pudo voltear fue Fábrega, El Sensato Marginal. El histórico “bancario” que lo fastidiaba. Obstaculizaba la penetración de sus teorías, y no vacilaba en decir, en el relativo privado, que “estos funcionarios de Economía no están a la altura de la responsabilidad”.

O peor aún: que La Doctora está “muy mal asesorada, la hacen equivocar mucho, perder credibilidad”.

Hoy Axel logró reducir al “bancario”, quien sólo puede disfrutar de un par de días de cierta inmortalidad.

Pero El Sensato Marginal es un muñeco volteado que no debiera retirarse en silencio hacia el ocaso de Mendoza. En general no gusta, en la patología del cristinismo, que nadie se vaya con alguna cuota de prestigio alto.

Significa confirmar que, en adelante, llega el turno de podarle el prestigio al muñeco que se va.

Lo gravitante es que, en presencia de La Doctora obnubilada, nunca más Fábrega le va a preguntar: “¿Por qué le mentís a la Presidenta, Axel? ¿Para engañarla sólo con buenas noticias? Decile la verdad”.

El Complejo de Cavallo

Ya vaciado De Vido, despachado Morenito, derrocado Fábrega, para superar el Complejo de Cavallo, lo único que le falta a Axel es cargarse también al muñeco Echegaray, El Patriarca Neoliberal de la AFIP.

Un chartalista heterodoxo, de la magnitud intelectual de nuestro post keynesiano Kicillof, para tener éxito, y para imponer sus delirantes teorías, debe controlar la política monetaria. Pero también debe asegurarse el control de la recaudación. El cobro de los impuestos.

Hasta aquí cabe consignar que fue un desastre la gestión de El Gótico. Junto a Álvarez Agis, El Culata (como lo llamaba Morenito), y Costa, Pañal Reforzado.

Pero fue un desastre porque no manejaban el Banco Central, “ese reducto anclado en el neoliberalismo”.

En adelante, para justificar la instalada inoperancia, no habrá otra alternativa que enfocar los cañones contra Echegaray. Aunque El Patriarca sea bastante más morrudo, tan pesado como El Culata. Y aunque la AFIP sea informativamente mucho más penetrante que la Jefatura 2, del General Milani, El Seductor de Sexagenarias, o la Cooperativa de Crédito de 25 de Mayo, con El Ingeniero incluido.

Es de esperar, a propósito, por el bien moral de la república, que nunca trasciendan los datos novelescos, o las fotografías expresionistas que le atribuyen poseer a El Ingeniero. Partes sustanciales del activo que lo legitima. Y lo hacen formar parte del patrimonio vivo del Estado.

El Descuidista

La cuestión que, como a una media o un echarpe, El Gótico se llevó puesto, hasta aquí, a todos los muñecos que obstaculizaban el ascenso irresistible hacia el corazón del poder que se esfuma. Que es otro poder, menos poderoso (leer al respecto a Moisés Naim).

Sin embargo el implacable encumbramiento de Axel sólo se explica a través del descenso escatológico de Amado Boudou, El Descuidista. Es el único que podía haberle presentado, en definitiva, alguna competencia a El Gótico.

Pero por su pasión por la moneda rápida El Descuidista se quedó muy pronto fuera de combate. Sometido a la concatenación de las picarescas que jalonaron su trayectoria de personaje secundario del siglo de oro español.

Como Benjamín Otálora, el protagonista del cuento clásico de Borges, El Descuidista ya estaba condenado. Ahora no saben dónde ponerlo al pícaro. Aunque tienen, como sea, según nuestras fuentes, que bancarlo. En defensa propia. Como si fuera otro Ingeniero. Para mantener enhiesto el prestigio de El Furia. Sin producirle ninguna mancha a la condición presentable de Eternauta.

El Descuidista es, según nuestras fuentes, el muñeco más afectado por el ascenso de El Gótico en el palo enjabonado.

Como ministro, jamás Boudou llegó a tener el poder y la influencia que conquistó Kicillof desde que era vice ministro.

Cuando El Gótico lo tenía, como cobertura y para que firmara, al muñeco menor de Lorenzino, hoy confortablemente acotado en Bruselas, apenas transformado en un triste receptor de comunicaciones ministeriales. Mientras contempla acongojado la lluvia que cae sobre la Gran Plaza, Lorenzino evoca cuando, para Kicillof, él era lo mismo que es hoy la señora ministro Rodríguez para Berni, El Licenciado Serial. O, dicho sea dolorosamente, lo que Alak, El Alcalde que prometía, aún es para Julián Álvarez, El Soberbio de Lanús.

La crónica concluye con un final abierto que debiera complementar el lector. ¿Podrá El Gótico superar El Complejo de Cavallo y cargarse al muñeco que le queda?

De pronto se siente, en el portal, la carcajada del Patriarca de la AFIP. Se jacta que no le entra ninguna bala de La Cámpora. Continuará.

Publicado en Actualidad

El flujo sanguíneo de la cultura populista argentina incluye el capitalismo de amigos, los subsidios irracional es, el empleo público sobreabundante, los favores políticos, el clientelismo y la corrupción. El caldo de cultivo es facilitado por una sociedad que espera demasiado del Estado y respeta poco la función empresaria y la cultura del traba jo, del mérito y del esfuerzo personal.

Argentina en default

Jueves 02 de octubre de 2014 | Publicado en edición impresa

Editorial I

Frente al abismo, responsabilidad

La renuncia de Juan Carlos Fábrega a la presidencia del Banco Central, forzada por las duras críticas formuladas anteanoche por la presidenta de la Nación, y su reemplazo por el hasta ahora titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli, fue un nuevo signo de la gravedad institucional que enfrenta nuestro país. Representa una prueba más del error de la jefa del Estado por rodearse de amanuenses y reemplazar a los funcionarios idóneos por los incondicionales.

El alejamiento de Fábrega, un funcionario que había tenido una larga trayectoria en el Banco Nación antes de ser nombrado al frente del Banco Central y que gozaba de respeto en la comunidad financiera, era esperable luego del incendiario discurso pronunciado por Cristina Fernández de Kirchner en la Casa Rosada, en el cual perfiló el país que nos espera a los argentinos durante los 14 meses y diez días que le quedan de mandato constitucional: más intervencionismo en la economía, más populismo, más regulaciones asfixiantes, más aislamiento internacional, más persecuciones sobre empresarios y sobre todo aquel que exprese sus disidencias con lo que queda de un modelo que se cae a pedazos, más rencores y divisiones sembradas desde el poder entre los argentinos, y menos libertades.

Las amenazas lanzadas por la Presidenta contra entidades financieras, agentes de bolsa y empresarios agrícolas no son un buen presagio. Anticipan más ataques que derivarán en nuevos escraches públicos como aquellos a los que el kirchnerismo nos ha acostumbrado, valiéndose ahora de peligrosísimas herramientas como las leyes antiterrorista y de abastecimiento.

Por si esto fuera poco, y como adelantamos el 30 y el 31 de agosto en sendos editoriales titulados "Argenzuela", nuestra Presidenta ha demostrado con creces que ha sido una excelente discípula del chavismo en la invención de enemigos internos y externos en quienes descargar la responsabilidad por los propios fracasos de sus políticas.

Los ataques presidenciales al gobierno de los Estados Unidos por el fallo de un juez neoyorquino convalidado por las instancias superiores de la justicia norteamericana no sólo dan cuenta de una asombrosa ignorancia sobre los principios republicanos de división de poderes y de independencia judicial, sino que acercan a Cristina Kirchner a los caricaturescos recuerdos de Hugo Chávez insultando al "imperialismo yanqui".

El test del ADN populista evidencia la presencia de tres factores constantes: antagonismo social y licuación de las instituciones; cortoplacismo e inconsistencia entre medios y fines, y cesarismo autoritario que empobrece la democracia y las libertades individuales. Las tentaciones populistas representan una forma moderna de lo que el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso ha llamado "utopías regresivas".

El flujo sanguíneo de la cultura populista argentina incluye el capitalismo de amigos, los subsidios irracionales, el empleo público sobreabundante, los favores políticos, el clientelismo y la corrupción. El caldo de cultivo es facilitado por una sociedad que espera demasiado del Estado y respeta poco la función empresaria y la cultura del trabajo, del mérito y del esfuerzo personal. Las estructuras públicas, las empresas y las demás organizaciones sociales quedan de tal modo expuestas a algún grado de colonización por intereses creados.

Entre tanto, la sinfonía populista alienta la utopía de que el deseo engendra derechos y de que, para lograrlos, hay licencia para violar la ley. De tal modo, la violencia intelectual siembra odios que fomentan una "cultura barrabrava" que degrada la convivencia y aumenta el nivel de violencia social.

Cabe recordar que la protesta social, cualquiera que fuere su forma, era impune hasta que comenzó a jaquear al poder. Por eso llegó Sergio Berni, secretario de Seguridad. Antes eran celebrados cortes en Gualeguaychú y piquetes contra empresarios críticos del kirchnerismo. Hubo persecuciones al periodismo independiente, militancias rentadas, planes prebendarios, travestismo partidario y provincias y municipios sometidos al unitarismo fiscal. A los amigos, todo. A los enemigos, castigos de distinta índole.

Muchos actores sociales -entre ellos, un buen número de empresarios? mantuvieron un sonoro silencio que posibilitó el desguace ganadero y las arbitrariedades contra la industria frigorífica y el mundo rural, ignorando que es una nueva forma de industria, facilitando de este modo el desarrollo del ADN populista y autoritario del poder.

La cultura cortoplacista ha sido fiel a la respuesta del presidente de un importante banco de los Estados Unidos a una pregunta sobre la des mesurada expansión de préstamos subprime que alimentó luego la crisis de 2008: "Mientras haya música, hay que bailar", sostuvo. La realidad nos muestra que aquí, en la Argentina, la orquesta desafina hace tiempo, la fiesta llegó a su fin y estamos bajando la cuesta de la canción de Serrat. El cotillón y la cristalería del relato épico son una careta que se cae a pedazos.

Frente a las flaquezas de nuestro escenario socioeconómico, dadas por una inflación galopante combinada con recesión en distintas actividades, el descenso del nivel de empleo, la depreciación del peso y la caída de las reservas del Banco Central, la pregunta de cualquier argentino es si el actual Gobierno sabrá hacer los cambios indispensables y si está realmente dispuesto a llevarlos a cabo, o si seguiremos andando en círculos, sin avanzar hacia un mejor futuro.

La respuesta la dio anteanoche Cristina Kirchner con su mensaje a la militancia, que sorprendentemente hasta festejó la insólita insinuación presidencial de que los Estados Unidos podrían atentar contra su vida, en un paralelismo con sugerencias igualmente grotescas a las que nos tuvieron acostumbrados Chávez y Fidel Castro.

La realidad exige elaborar y abordar una exigente agenda institucional, al igual que ordenar desequilibrios macroeconómicos y sociales. Pero la raíz profunda de nuestros problemas no es de naturaleza económica, sino moral. No se puede seguir cometiendo el error de la izquierda de confundir instrumentos con fines. Tampoco caer en las tentaciones totalitarias.

En estos tiempos vale la pena recordar a Albert Camus cuando decía: "La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios, sino sobre los defectos de los demócratas". Los liderazgos sociales en la política, el sindicalismo, el mundo empresario o la cultura no son cheques en blanco ni señoríos feudales. En ningún ámbito social puede haber consignas tales como "síganme que no los voy a defraudar" o "vamos por todo".

El verdadero liderazgo es compromiso con una visión, con un proyecto nacional -antes que con un simple proyecto de poder- y con un programa de construcción colectiva. Es estar dispuesto a hacer lo correcto para educar e inspirar a una sociedad y a un electorado. Implica también educar al soberano, porque el auténtico desarrollo requiere elevar las aspiraciones de las personas y promover sus energías para que procuren realizarlas en un clima de integración con todo el país y también con el mundo. En otras palabras, todo lo contrario a lo que nos está proponiendo hoy la Presidenta a los argentinos..

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